LAS CARDIOPATÍAS: CUIDADOS EN CASA

CORAZON

¿Qué es una cardiopatía congénita?

Es un defecto del corazón que se desarrolla antes del nacimiento.

¿Cómo se debe cuidar al niño?

Consulte al médico o al enfermero sobre la alimentación que se le debe dar.

Cuando los bebés lloran, están en su estado más activo. Es normal e inevitable que lloren un poco, pero el llanto prolongado puede resultarles estresante. Ayude al bebé a conservar su energía, atendiéndolo siempre que llore y haciendo lo posible para mantenerlo cómodo. Evite hacerlo esperar para comer.

Podría notar que el niño se cansa más fácilmente cuando juega.  Para ayudarlo a recuperar la energía que necesita, promueva actividades tranquilas y hágale dormir un poco más durante el día. Consulte al médico acerca del nivel de actividad que debe mantener.

¿Qué información necesitarán en la escuela?

Informe al enfermero de la escuela si el niño está tomando algún medicamento o si tiene restricciones en cuanto a las actividades que puede realizar. Explíqueles a los maestros y otros miembros del personal que deberán tratarlo de la forma más natural posible. De ser necesario, se enviará una carta a la escuela con las restricciones del niño. Hable con el médico al respecto.

¿Qué es necesario saber con relación a los medicamentos del niño?

Aprenda los nombres de todos los medicamentos que toma el niño, así como su función, efectos secundarios y cualquier precaución que se deba tomar.

Formule un horario para la administración de los medicamentos y respételo (con un máximo de una hora de variación). No mezcle los medicamentos con comida ni líquidos, ya que si el niño no ingiere todo, no sabrá qué cantidad de medicamento ha tomado. Guarde los medicamentos fuera del alcance y de la vista de los niños.

¿Cuándo se debe llevar al niño al médico?

El cardiólogo le indicará cuándo llevar al niño a la consulta. Además, deberá visitar regularmente a su médico de cabecera, quien estará al pendiente de su desarrollo físico y emocional.

¿Qué más es necesario saber?

Los niños que tienen problemas del corazón corren mayor riesgo de desarrollar una endocarditis (una infección en el corazón) después de someterse a tratamientos dentales de rutina y a ciertas operaciones. Este tipo de infección ocurre cuando las bacterias que normalmente se encuentran en la boca entran en el torrente sanguíneo y llegan al corazón. Consulte el folleto informativo titulado “Endocarditis bacteriana subaguda: profilaxis.”

 

Con una cuidadosa higiene dental, se reduce el riesgo de desarrollar una endocarditis. El niño deberá cepillarse los dientes al menos dos veces al día. Si se trata de un bebé, láveselos con un paño limpio enrollado en el dedo o con un cepillo suave para bebé.

Comience a llevar al niño al dentista entre los 2 y 3 años de edad e infórmele al dentista de la cardiopatía.

Cuando al niño se le hagan tratamientos dentales, o si necesita cierto tipo de operaciones, deberá tomar antibióticos tanto antes como después de realizarse. Si tiene alguna duda sobre los casos en que el niño necesitará tomar antibióticos, consulte al cardiólogo.

Después de una operación mayor u hospitalización, el niño podría estar irritable, sobre todo los primeros días después de dado de alta. Llame al médico si esto le preocupa.

Los niños menores de 5 años pueden mostrar un retroceso en ciertas áreas de su desarrollo.  Por ejemplo, es posible que se vuelvan más dependientes, que sientan mayor ansiedad al separarse de las personas que los cuidan, o que vuelvan a necesitar pañales. Es necesario darles un tiempo para volver a la normalidad.

También podrían tener pesadillas por un tiempo. Tranquilícelos y consuélelos para ayudarlos a volver a dormirse. Si los hermanos del niño también tienen pesadillas, bríndeles las mismas atenciones.

¿En qué circunstancias se debe llamar al cardiólogo?

Llame si:

  • el niño está respirando más rápidamente o con mayor dificultad
  • se pone pálido
  • no está comiendo bien o suda cuando come
  • está durmiendo más de lo normal
  • está muy irritable y no lo puede consolar
  • muestra menos interés en jugar
  • se siente frío al tacto, y las piernas o brazos se ven moteados (con manchas)
  • las manos, pies, uñas, labios o encías se le ponen más morados
  • tiene vómitos o diarrea por más de 24 horas
  • tiene fiebre de más de 101°F (38.4 °C) por más de 24 horas
  • nota cambios drásticos en el nivel de actividad o el apetito
  • vomita los medicamentos.

En algunos de estos casos, es posible que el cardiólogo le recomiende ponerse en contacto con su médico de cabecera.

 

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