Bienestar

LA SALUD MENTAL Y LOS ADULTOS MAYORES

Bienestar

 

Las personas de 60 años de edad o mayores realizan aportaciones valiosas a la sociedad como miembros activos de la familia, voluntarios y participantes activos en la fuerza de trabajo. Aunque la mayoría de las personas mayores tienen una buena salud mental, muchas corren el riesgo de presentar trastornos mentales, enfermedades neurológicas o problemas de consumo de sustancias, además de otras afecciones, como la diabetes, la hipoacusia o la artrosis. Por otra parte, a medida que envejecemos aumentan las probabilidades de que padezcamos varias afecciones al mismo tiempo.

El problema

La proporción de personas mayores está aumentando rápidamente en todo el mundo. Según se calcula, entre 2015 y 2050 dicha proporción casi se duplicará, pasando de 12 a 22%. En números absolutos, el aumento previsto es de 900 millones a 2 000 millones de personas mayores de 60 años. Los adultos mayores pueden sufrir problemas físicos y mentales que es preciso reconocer.

Más de un 20% de las personas que pasan de los 60 años de edad sufren algún trastorno mental o neural (sin contar los que se manifiestan por cefalea) y el 6,6% de la discapacidad en ese grupo etario se atribuye a trastornos mentales y del sistema nervioso. Estos trastornos representan en la población anciana un 17,4% de los años vividos con discapacidad. La demencia y la depresión son los trastornos neuropsiquiátricos más comunes en ese grupo de edad.

Los trastornos de ansiedad afectan al 3,8% de la población de edad mayor y los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas, casi al 1%; asimismo, aproximadamente una cuarta parte de las muertes por daños autoinfligidos corresponden a personas de 60 años de edad o mayores. Es frecuente que los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas en los ancianos se pasen por alto o se diagnostiquen erróneamente.

El personal sanitario y los propios ancianos no reconocen los problemas de salud mental en su verdadera dimensión, y el estigma de las enfermedades mentales propicia que las personas sean aun más reacias a buscar ayuda.

Los factores de riesgo de los trastornos mentales en adultos mayores

A lo largo de la vida son muchos los factores sociales, psíquicos y biológicos que determinan la salud mental de las personas. Además de las causas generales de tensión con que se enfrenta todo el mundo, muchos adultos mayores se ven privados de la capacidad de vivir independientemente por dificultades de movilidad, dolor crónico, fragilidad u otros problemas mentales o físicos, de modo que necesitan asistencia a largo plazo. Además, entre los ancianos son más frecuentes experiencias como el dolor por la muerte de un ser querido, un descenso del nivel socioeconómico como consecuencia de la jubilación, o la discapacidad. Todos estos factores pueden ocasionarles aislamiento, pérdida de la independencia, soledad y angustia.

La salud mental influye en la salud del cuerpo, y a la inversa. Por ejemplo, los adultos mayores con enfermedades como las cardiopatías presentan tasas más elevadas de depresión que quienes no padecen problemas médicos. Por el contrario, la coexistencia de depresión no tratada y cardiopatía en una persona mayor puede empeorar esta última.

Los adultos mayores también son vulnerables al maltrato, sea físico, sexual, psicológico, emocional, económico o material; al abandono; a la falta de atención y a graves pérdidas de dignidad y respeto. Los datos actuales indican que una de cada 10 personas mayores sufre maltrato. El maltrato de las personas mayores no se limita a causar lesiones físicas sino también graves problemas psíquicos de carácter crónico, como la depresión y la ansiedad.

La demencia y la depresión en los ancianos son problemas de salud pública

Demencia

Es un síndrome que se caracteriza por la mengua de la memoria y la capacidad de pensar, trastornos del comportamiento e incapacidad para realizar las actividades de la vida cotidiana. Afecta principalmente a los ancianos, pero no es una parte normal de la vejez.

Se calcula que en el mundo hay unos 47,5 millones de personas aquejadas de demencia. Se prevé que el número de estas personas aumentará a 75,6 millones en 2030 y a 135,5 millones en 2050; además, la mayoría de esos pacientes vivirán en países de ingresos bajos y medianos.

La demencia lleva aparejados problemas sociales y económicos de envergadura por lo que toca a los costos de la asistencia médica, social e informal que impone. Por otra parte, las presiones físicas, emocionales y económicas pueden agobiar a las familias. Tanto las personas aquejadas de demencia como quienes las asisten necesitan apoyo sanitario, social, económico y legal.

Depresión

La depresión puede causar grandes sufrimientos y trastorna la vida cotidiana. La depresión unipolar afecta a un 7% de la población de ancianos en general y representa un 5,7% de los años vividos con una discapacidad entre las personas de 60 años de edad y mayores. En los establecimientos de atención primaria de salud la depresión no se diagnostica ni se trata como debiera. Es frecuente que los síntomas de este trastorno en los adultos mayores se pasen por alto y no se traten porque coinciden con otros problemas que experimentan los adultos mayores.

Los adultos mayores con depresión tienen un desempeño más deficiente en comparación con los que padecen enfermedades crónicas como las enfermedades pulmonares, la hipertensión arterial o la diabetes sacarina. Este trastorno también aumenta la percepción de tener mala salud, la utilización de los servicios médicos y los costos de la asistencia sanitaria.

Estrategias de tratamiento y asistencia

Es importante que los prestadores de asistencia sanitaria y la sociedad en su conjunto presten atención a las necesidades especiales de los grupos de población de edad mayor mediante las medidas siguientes:

  • capacitación de los profesionales sanitarios en la atención de los ancianos;
  • prevención y atención de las enfermedades crónicas que acompañan a la vejez, como los problemas mentales, neurales y por abuso de sustancias psicotrópicas;
  • elaboración de políticas sostenibles sobre la asistencia a largo plazo y los cuidados paliativos;
  • creación de servicios y entornos que favorezcan a las personas de edad.

Promoción de la salud

La salud mental de los adultos mayores se puede mejorar mediante la promoción de hábitos activos y saludables. Ello supone crear condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados. La promoción de la salud mental depende en gran medida de estrategias conducentes a que los ancianos cuenten con los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas, tales como:

  • protección y libertad;
  • viviendas adecuadas mediante políticas apropiadas;
  • apoyo social a las personas de edad más avanzada y a quienes cuidan de ellas;
  • programas sanitarios y sociales dirigidos específicamente a grupos vulnerables como las personas que viven solas y las que habitan en el medio rural o las aquejadas de enfermedades mentales o somáticas;
  • programas para prevenir y abordar el maltrato de los adultos mayores;
  • programas de desarrollo comunitario.

Intervenciones

El reconocimiento y tratamiento oportunos de los trastornos mentales, neurorológicos y por abuso de sustancias psicotrópicas en los adultos mayores revisten una importancia decisiva. Se recomienda aplicar intervenciones psicosociales y farmacológicas.

No se cuenta hoy por hoy con medicamentos para curar la demencia, pero es mucho lo que se puede hacer para apoyar y mejorar la vida de las personas que la padecen, así como a sus cuidadores y familias, como por ejemplo:

  • el diagnóstico temprano para promover el tratamiento oportuno y óptimo;
  • la optimización de la salud física y psíquica y el bienestar;
  • la identificación y el tratamiento de las enfermedades físicas conexas;
  • la detección y el tratamiento de síntomas comportamentales y psíquicos difíciles; y
  • el suministro de información y apoyo prolongado a los cuidadores.

La atención de la salud mental en la comunidad

Una buena asistencia sanitaria y social en general es importante para mejorar la salud, prevenir enfermedades y tratar los padecimientos crónicos de las personas mayores. Por lo tanto, es importante capacitar a todo el personal sanitario que debe enfrentarse con los problemas y trastornos relacionados con la vejez.

Para ello es imprescindible proporcionar a los adultos mayores una atención de salud mental eficaz en el nivel comunitario. La misma importancia tiene poner de relieve la asistencia prolongada de los adultos mayores aquejados de trastornos mentales, así como dar formación, capacitación y apoyo a quienes los atienden.

Es imprescindible contar con un marco legislativo apropiado, basado en las normas internacionales sobre derechos humanos, para ofrecer los servicios de la mejor calidad a las personas con enfermedades mentales y a quienes cuidan de ellas.

abuelo op
  • La población mundial está envejeciendo rápidamente. Entre 2015 y 2050 la proporción de la población mundial mayor de 60 años se multiplicará casi por dos, pasando del 12% al 22%.
  • La salud mental y el bienestar emocional tienen la misma importancia en la edad mayor que en cualquier otro periodo de la vida.
  • Los trastornos neuropsiquiátricos representan el 6,6% de la discapacidad total (AVAD) en este grupo etario.
  • Aproximadamente un 15% de los adultos de 60 años o mayores sufren algún trastorno mental.

4 CLAVES DE UNA PAREJA INTELIGENTE

AMOR

¿Qué hacen las parejas inteligentes para mantener su estabilidad? Hay cuatro actitudes que resultan fundamentales, cuatro dimensiones en las que debemos reflexionar.

1. Comunicación

Hablar de los problemas que suceden es fundamental. Ahora bien, hay que hacerlo desde la calma y en el momento en que se presentan sin herirse ni tomar actitudes negativas contra el otro. Las culpas, las amenazas y las recriminaciones deben quedar fuera.

Para ello debemos hacer uso de las siguientes dimensiones:

  • Escucha activa.
  • Asertividad
  • Empatía.
  • Inteligencia Emocional

Estudios como el llevado a cabo por el doctor John Gottman, nos señalan que una de las claves para mejorar en la comunicación, es que los hombres invirtieran en habilidades de Inteligencia Emocional. Por término medio, es el género masculino a quien le cuesta más desarrollar la comunicación emocional.

2. Acuerdos

Una vez que los problemas han sido solucionados desde la comunicación y el diálogo, es importante establecer las reglas para evitar que se vuelvan a presentar esos conflictos o se guarden resentimientos.

Llegar a acuerdos es saber crear alianzas, las cuales deben estar fundadas desde el respeto. Asimismo, en esos acuerdos nadie debe perder, la pareja debe tener la oportunidad de ganar y avanzar.

3. Negociación

Ya lo hemos señalado, la comunicación es básica, en igualdad. Los acuerdos se deben establecer negociando, nunca imponiendo. Y esa negociación se debe realizar sin incluir a nadie más, salvo que se trate de un especialista.

Las habilidades de negociación son complejas y a menudo, requerimos de un profesional que nos ayude a aprender esta práctica tan necesaria.

4. Respeto

Ante todo, y sin importar la clase, razón o tamaño del problema, hay que respetarse mutuamente y nunca olvidar ese amor que se siente por el otro.

RETO PARA LOS JÓVENES Y ADOLESCENTES EN TIEMPOS DE CORONA VIRUS

JOVENES

·         Algunos jóvenes y adolescentes son todo un ejemplo de cómo sobrellevar la cuarentena y sacar lo mejor de estos días encerrados en casa

·         Sin embargo, a otros muchos, en plena edad de rebeldía les cuesta aceptar esta pérdida de libertad

·         Lo que los expertos recomiendan para tener una cuarentena tranquila si tenemos jóvenes y adolescentes en casa

“Estar en casa encerrado tanto tiempo con mi familia me ha permitido conocerme un poco más y darme cuenta de algunos fallos o errores de comportamiento que tengo en la convivencia con mi familia. Me he dado cuenta de que puedo mejorar en muchas cosas”.

Quien habla con esa madurez pasmosa es Nacho Torrente, un joven de 16 años de Madrid. Junto a él está su hermano Jose, de 18. Ambos se han ofrecido amablemente a contestar a mis preguntas sobre cómo sobrellevan los jóvenes tantos días de confinamiento.

“Yo lo estoy llevando muy bien, dice Jose, el encierro me está permitiendo hacer esas cosas que nunca haces porque estás estudiando o con tus amigos, como escribir, o dibujar… son cosas que a mí me gustan y ahora tengo más tiempo para esto. También ahora paso más ratos con mis hermanos y estoy descubriendo y aprendiendo muchas cosas de ellos”.

A la pregunta de si están viviendo la situación con aceptación, resignación o resistencia, la respuesta es unánime: “es duro, pero el encierro es necesario, es la única manera que tenemos de aportar algo en esta situación de crisis: quedarnos en casa hasta que nos digan porque ahora, en los momentos más difíciles es cuando más unidos tenemos que estar… y cuantos más vayamos en la dirección correcta, antes nos recompondremos”.

Beatriz Iglesias, de 19 años, también madrileña, opina igual que ellos. “Esto de quedarnos en casa es una necesidad, no es un capricho de nadie, yo lo vivo con positividad y sin agobiarme, porque sé que esto pasará”.

Es curioso que ellos, siendo nativos digitales, sean tan conscientes de la suerte que tienen de que este confinamiento les haya tocado en plena era tecnológica

“Poder hablar con mis amigos todos los días un buen rato, me ayuda mucho, cuenta Beatriz. Estoy llevando muy bien el encierro en casa porque yo soy muy casera, pero es verdad que si no pudiera tener este contacto con mis amigos todos los días, lo llevaría bastante mal, tenemos mucha suerte, la verdad”

La verdad es que no todos los chicos de esas edades son como ellos, explica la psicóloga Isabel del Campo, cuando le traslado las vivencias de estos tres chicos…

“Ellos son muy maduros, pero la realidad es que hay muchos otros adolescentes que no entienden por qué se tienen que quedar en casa. No entiende la gravedad de la situación”.

Hacerles corresponsables de la crisis

En estos casos, según la psicóloga y experta en educación, los padres deben hacer a los chicos corresponsables de lo que está ocurriendo ahí fuera. Explicarles que quedarnos en casa no lo hacemos por nosotros sino por los otros. Es necesario darle un sentido al encierro, decirles que lo hacen por sus abuelos, por sus tíos, por su comunidad, por su ciudad, por su país …cada uno tendrá que encontrar su sentido. Y esa es, a veces la única forma de ayudarles a aceptarlo.

“Están en época de rebeldía, de negar la norma y por eso es importante hablar de la situación. Tienen que estar informados de lo que ocurre, tienen que saber que hay gente que está sufriendo, que es una situación muy complicada no solo para ellos, que hay gente sufriendo, que hay médicos y enfermeros dando la vida por los demás”.

Esto puede ayudarles a sobrellevarlo mejor…

“Bueno, explica la psicóloga, yo creo que les puede ayudar a ser un poco más empáticos, algo que es necesario desarrollar y a que entiendan o que les cueste menos aceptar por qué me tengo que quedar en casa. Que no es un capricho de tres locos o de sus padres o del gobierno…que tiene sentido, que no es porque si. Porque con los adolescentes el no porque no, no funciona”.

Suele ser bastante más efectivo cuando son los propios amigos los que les animan y ayudan a entender. Ahí hacen como de red de apoyo, mucho más que los padres.

“Las cosas como son, dice la psicóloga, lo que dicen los amigos va a misa porque a estas edades ellos son su vida”.

Los padres siguen siendo referentes

Sin embargo, no por esto los padres debemos colocarnos en un segundo plano porque, aunque no lo parezca, todavía seguimos siendo modelos para ellos.

Por eso es importante que nos preguntemos qué les estamos transmitiendo a nuestros hijos aunque sean adolescentes y jóvenes:

“Si como padres estamos todo el rato viendo noticias, preocupados, atacados, y haciendo la compra como si se fuera a acabar el mundo, ¿qué es lo que les estoy transmitiendo cuando llego a casa? Esto hace que las casas sean muy diferentes. Si tienes unos padres que lo afrontan con calma, con cierta preocupación, pero con calma, con optimismo, con capacidad de adaptación etc..no tiene nada que ver con una casa donde todos son gritos, donde hay padres nerviosos y enfadados con la situación”.

Esto no significa que tengamos que ocultar nuestras emociones, porque sería como estar transmitiendo a nuestros hijos la idea de que no nos puede afectar la situación, y esto no es realista. La idea sería expresar nuestras emociones de manera ecuánime, buscando el equilibrio.

Ellos ven que sí se pueden sentir frustrados, cansados y tristes y sentir rabia porque a nosotros también nos pasa (Isabel del Campo)

Es importante también que ellos sientan que tienen derecho a sentirse mal, a no entender la situación, a sentirse frustrados, aburridos, cansados, tristes…y que los padres lo comprendemos. Ese espacio de expresión emocional debemos facilitárselo nosotros, dejarles que nos cuenten cómo se sienten con libertad. Lo que ocurre es que a estas edades les cuesta hablar de sus sentimientos con los padres…

“Por eso es importante que sean los padres quienes hablen de sus propias emociones. Porque hay adolescentes muy herméticos, pero en esos casos es bueno tener conversaciones distendidas en las que, aunque ellos no hablen de cómo lo viven, nosotros los padres sí lo hagamos. Y eso va quedando ahí, porque ellos ven que sí se pueden sentir frustrados, cansados y tristes y sentir rabia porque a nosotros también nos pasa…Si ellos no lo expresan, que sean los padres quienes diciéndolo están dando espacio para sentirse libres de sentir todo eso. Es importante porque aunque los adolescentes no te lo cuenten, sí lo escuchan y van haciendo sus propias reflexiones y luego a lo mejor no te cuentan nada a ti. Pero sí se desahogan con un amigo y eso ayuda”.

Gestionar los conflictos en tiempos de coronavirus

La convivencia con los adolescentes no siempre es fácil. Quien tenga alguno en casa sabe que los conflictos están a la orden del día. Imaginamos que en plena crisis, estos se multiplican…

“Yo me llevo muy bien con mis padres, explica Beatriz Iglesias, a veces tenemos alguna discusión, pero de ahí no pasa. Pero sí tengo, por ejemplo, una amiga que se lleva peor con sus padres y al final lo que pesa es que se tira todo el día encerrada en su habitación”.

Los conflictos en tiempos de coronavirus suelen ser por los mismos temas de siempre y a estas edades suelen ser el tiempo de uso del móvil, los estudios y la rebeldía propia de la edad que puede traducirse en malas contestaciones y otras conductas que no favorecen la convivencia.

¡Ojo! negociar no es convencerles de que hagan lo que nosotros queramos

Ahora más que nunca, y si queremos un confinamiento tranquilo, debemos ser más flexibles y asumir que hay que negociar con nuestros hijos…. pero ¡ojo! negociar no es convencerles de que hagan lo que nosotros queramos. Debemos estar dispuestos a perder algo nosotros también.

“Siempre hay que proponer, explica Isabel del Campo, por ejemplo, con respecto al uso del móvil les podemos decir, mira te propongo esto: no puedes estar todo el día con el móvil pero sí te voy a dejar más tiempo de lo normal ya que la situación es diferente. Te propongo que estés una hora por la mañana y otra por la tarde, por ejemplo. Es posible que él te diga que eso es una porquería de propuesta y que no le gusta. Entonces es cuando hay que devolverles la pelota y decirles que les vamos escuchar, pero que nos digan qué proponen ellos…es posible que digan que quieren usar el móvil cuando a ellos les apetezca…pero eso no es una propuesta clara y concreta: tienen que decir de qué hora a qué hora exactamente lo quieren usar…porque la realidad es que si estuvieran yendo a clase no estarían todo el día con el móvil. Igual que vas a tener tu hora de estudio, tu hora de comer, tu hora de ducha…dime cuál va a ser tu hora de recreo…y en tu recreo te voy a dejar que uses el móvil y en lugar de 5 minutos te voy a dejar estar una hora, esa es mi flexibilidad, eso es lo que yo pierdo”.

La idea es llegar a un acuerdo en el que quede claro que ninguno de los dos ha obtenido lo que realmente quería inicialmente y que ambos han tenido que flexibilizar posturas para llegar a un trato.

“Muchas veces propongo a los padres que todo esto lo escriban, para que no sea una conversación encendida en la que padres e hijos acabamos gritando y enfadados. Escribir las propuestas permite que las leas, las pienses y así es más fácil digerirlo y pensar sin que haya enfados…y si al final podemos dejar por escrito y firmado por ambas partes lo que hemos acordado, mejor”.

Padres con mente de aprendiz

En general, este periodo de confinamiento por el coronavirus ha sacado a la luz las fortalezas y carencias que tenemos como padres “yo siempre digo que si tienes autocontrol, cuidas tus reacciones y manejas tus emociones, como padre lo tienes todo ya…pero si como adulto no has desarrollado esas herramientas…desde luego que este no es el momento de ponerlas en marcha porque no te va a salir, hay mucho trabajo personal detrás para saber de dónde nos vienen ciertas reacciones que tenemos, de entender la familia que cada uno ha tenido, no es algo que se pueda aprender en 40 días”.

No, en 40 días no. Pero tal vez sí cuando la crisis pase y cuando las cosas vuelvan a la normalidad…y esa es la parte buena. Si salimos de esta cuarentena con la idea clara de que aún necesitamos aprender muchas cosas como padres, habremos ganado mucho.

SALUD Y BIENESTAR PARA LA MUJER

MUJER

La sociedad actual es cada vez más consciente de la necesidad de cuidar la mente y el cuerpo. El concepto de vida saludable está muy de moda en la actualidad, hasta el punto de que cada vez, surgen nuevos y avanzados tratamientos que benefician la salud. Y muchos de ellos tienen como protagonista principal a la mujer.

Precisamente, se puede tomar como fuente: revista Sentido de Mujer. Un espacio en el que la mujer puede encontrar información no sólo relativa a la salud y el bienestar, sino también a otros aspectos como moda, trabajo y finanzas, pareja, familia, entretenimiento, etcétera. En suma, una revista cercana, formativa y divertida para la mujer en la que, sin ir más lejos, se habla de algunas de estas tendencias en salud y bienestar.

La cosmética natural

Una de las grandes tendencias en belleza y cuidado para la mujer es la cosmética natural. Los productos que se enmarcan bajo esta idea están elaborados con materias primas que proceden de las plantas. Pero además, no deben contar con sustancias sintéticas, sino ser totalmente naturales para un consumo responsable y sostenible con el medioambiente.

Los centros Wellness

También está de moda el estilo de vida Wellness, un concepto en el que tienen cabida lo emocional, lo físico y lo mental. El bienestar de la persona no sólo se fundamenta en tener buena salud física, sino disfrutar del mejor equilibrio entre la mente y el cuerpo, para no tener problemas de estrés o ansiedad.

El Centro Wellness Dr Serrano es uno de los mejores lugares para experimentar al máximo este concepto. Un espacio para realzar el cuerpo y que cuenta con salón de estilismo, gimnasio para el entrenamiento personal, área de spa y masajes, y una tienda para adquirir los mejores productos de dermatología, nutricosmética, dermocosmética, y genocosmética.

El entrenamiento personal a domicilio

Un entrenador personal a domicilio es una de las mejores alternativas para aquellas personas que necesitan entrenar y ponerse en forma, pero no tienen tiempo para ir al gimnasio. Una figura ideal para recibir el entrenamiento más adecuado y de calidad, adaptado a las necesidades y las características de cada persona.

Eliminación de tatuajes

Hoy, ya se puede decir que los tatuajes no tienen porqué ser para toda la vida, ya sea por razones estéticas o de salud y bienestar, hay diversas técnicas para eliminar los tatuajes en la piel. Técnicas totalmente avanzadas que garantizan la máxima seguridad y que, en la mayoría de las ocasiones, no dejan ningún tipo de marca.

Una de las mejores opciones a este respecto, es eliminar tatuajes Valencia, ya que se lleva a cabo con el láser Ink Hunter Master 2019, el más potente y seguro del mercado actual. Este láser elimina los tatuajes sin dejar cicatrices ni marcas en la piel, siendo hoy, la tecnología más segura, eficaz y precisa.

La cristaloterapia o cristales curativos

La cristaloterapia es un tratamiento con el que se trata de regular el estado anímico y energético de una persona. En él se utilizan piedras, cristales o cuarzos que, colocados sobre los puntos de energía de la persona, tienen un efecto sanador si se saben manipular bien. Una tendencia que cada vez tiene un mayor número de adeptos en todo el mundo.

La depilación láser

La depilación láser se halla entre los mejores y más populares tratamientos no invasivos en depilación de los últimos años en todo el mundo. Un tratamiento que garantiza comodidad, estética y eficacia, ya que es de los más efectivos en la actualidad. Los resultados que se pueden conseguir con la depilación láser son plenamente satisfactorios.

De esto puede decir mucho la nueva depilación laser trío en Germaine Goya. Un tipo de tratamiento indoloro, de 3 profundidades, muy rápido y que no deja quemaduras en la piel. Además, se puede realizar en cualquier zona del cuerpo e independientemente del tono de piel que el paciente tenga.

Todos los tratamientos anteriores para la salud y el bienestar de las mujeres están en franca tendencia. Además, todos ellos también tienen ya una gran repercusión entre el público masculino. No en vano, cada vez son más las empresas que vienen lanzando al mercado productos de cosmética para hombres.

Lo que está claro, es que tanto las mujeres como los hombres de hoy en día, sienten la necesidad de estar en pleno equilibrio de mente y cuerpo. Una sintonía que se traduce en un estado de bienestar general muy beneficioso para el ritmo de vida que impera en la sociedad actual.

SE PUEDE ESTAR BIEN A PESAR DEL CONFINAMIENTO

familia

Llevamos más de un mes de confinamiento como consecuencia de la pandemia por el COVID-19 y aún estamos tratando de adaptarnos.

Un tiempo en el que te habrás observado en multitud de estados emocionales, ocasiones en las que te habrás enfrentando a una verdadera lucha interna por sostener el día y las emociones que conlleva este confinamiento.

Son momentos de mucha excepcionalidad. En la sociedad de nuestro tiempo, jamás hemos vivido una situación similar a la que nos estamos enfrentando ahora. Parece como si no contáramos con los recursos suficientes para poder desenvolvernos y resolverlo. Estamos siendo atravesados por momentos de mucha incertidumbre, algo que genera mucha angustia y malestar, no sabemos cuándo ni cómo va evolucionar esta situación.

Con el paso de los días nos preguntamos si es posible disfrutar de buenos momentos durante este confinamiento por coronavirus. Muchas son las personas que lo van consiguiendo, que son capaces de integrar este acontecimiento en el día a día, no olvidando lo devastador de la situación y teniendo en cuenta lo positivo que también estaba y está en nuestras vidas.

Algo muy común que nos sucede es sentir culpa por sentirnos bien, “con la que está cayendo…”
 

¿SE PUEDE DISFRUTAR DE BUENOS MOMENTOS DURANTE EL CONFINAMIENTO?

 

Cada persona está encontrando en su interior las mejores formas de afrontar esta situación, no existe nada que esté bien o malcada cual lo afronta de la mejor manera posibleA algunas personas les ayuda el ejercicio físico, a otras les agobia aún más por el hecho de estar en casa haciéndolo, otras no pueden concentrarse en la lectura, otras andan devorando libros, algunas personas disfrutan de las videollamadas y otras lo encuentran de lo más frío e incluso se quedan después peor…

 

No hay una fórmula mágica concreta que nos saque de esta situación

 

Lo que sí podemos asegurar es que son compatibles los momentos de bienestar con el confinamiento. Poder tomar distancia de lo que está sucediendo, en algunos momentos, puede ayudarnos a sacar lo placentero de nuestro día a día.

Es momento de tirar de nuestra creatividad, desarrollar la capacidad de disfrutar en este nuevo entorno. Sentimos que la vida nos está poniendo a prueba y centrarnos en las pequeñas cosas puede ayudarnos. Todo lo que teníamos fuera nos está faltando: nuestras aficiones, amigos, quedadas, clubes, actividades… Algo que nos es muy necesario para nuestra regulación emocional.

Es tan grande lo que nos está sucediendo que parece ocuparlo todo y se nos hace necesario guardar algo de espacio para seguir llenándonos de otras cosas que nos hagan afrontar esta situación de una forma más amortiguada.

En cuanto a las relaciones interpersonales sería bueno tratar de disfrutarlas en algunos momentos, buscar nuevas formas de estar que nos hagan sentir conectados a pesar de la distancia, ya sea por mensajes, videollamadas, llamadas, email… recurre a la que te sea más cómoda sin olvidar que el contacto con los demás es algo esencial para nuestro bienestar.

Si lo estás viviendo en familia, pareja o compañía en casa, ya hemos hablado de que no vamos a poder evitar las diferencias y los conflictos. Estar 24 horas con las mismas personas puede aportarnos buenos encuentros y malos desencuentros.

Tratar de que los momentos de diferencias no emborronen los momentos de bienestar puede ayudarnos. Disfrutar de actividades conjuntas: una charla, un juego, series, películas, aquello que os ayude a rebajar la tensión acumulada por el confinamiento.
 

Son muchas las personas que lo están pasando en soledad y aquí también se hace muy difícil, estar con uno mismo de manera continua puede llegar a ser muy cansado, desolador, duro… y al mismo tiempo se pueden encontrar momentos de disfrute. Busca aquello que te haga sentir bien, poder liberar la válvula de escape.

Si estás paciendo la enfermedad por coronavirus o tienes algún familiar o persona cercanalas emociones de tristeza, miedo, desesperanza… pueden ser aún más intensas. Busca momentos de calma para coger aire, entretenerte con algo que te despeje y distancie de la situación puede ayudarte a sobrellevarlo.


HABITA TODAS TUS POLARIDADES Y EMOCIONES ANTE EL CONFINAMIENTO EN CASA POR CORONAVIRUS

 

Desde la teoría de la Terapia Gestalt el ser humano está formado por polaridades, unas veces podemos estar en un polo y otras en otro, lo que se busca es poder tener nuestras polaridades integradas, esto es lo que nos hace ser ricos como seres humanos y tener un amplio abanico de posibilidades. Todos tenemos un gran potencial dentro.

en este momento tan concreto, se están haciendo presentes más los polos del sufrimiento, la angustia, la soledad, las pérdidas, el miedo, la incertidumbre, el dolor… tanto a nivel interno, como en sociedad y para poder compensarlo, que no quiere decir negar lo que nos está sucediendo, es recomendable poder buscar un poco de equilibrio en nuestras polaridades, “estar” en los demás polos en algunos momentos del día también… momentos de disfrute, de calmaestar en el aquí y ahora, en el presente, tener compasión por nosotros y los demás, pacienciaternura, momentos de encuentro y amor

La vida está llena de contrarios, sin luz no hay sombra, los contrarios no son malos, son necesarios para estar y afrontar el mundo. Y en estos tiempos de dolor necesitamos de momentos de bienestar para poder sostener y atravesar mismamente el dolor y la incertidumbre.

No son momentos de culpas añadidas, disfrutar también está “bien”.

PAPÁ O MAMÁ EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

PAPÁ SOLTERO

La crisis del coronavirus es muy difícil para todas las familias. Pero para las mamás y los papás solteros, que repentinamente tienen que hacerse cargo de los niños cuyas escuelas y parques infantiles están cerrados, y cuyos cuidadores ya no pueden ayudarlos, puede ser particularmente abrumador.

Los padres y madres están tratando de sobrellevar la ya de por sí estresante cuarentena, y muchos están haciendo malabarismos entre el trabajo desde casa o lidiando con las consecuencias del desempleo. Si encima agrega el aislamiento de otros adultos en su círculo social, criar a un niño solo podría parecer insuperable.

No existe una varita mágica que facilite la vida durante esta crisis. Pero hemos reunido algunos consejos de nuestros expertos para ayudar a apoyar a los padres y madres solteros en estos tiempos difíciles. En particular, nos estamos enfocando en consejos para buscar ayuda (que es clave para su salud mental), equilibrar el trabajo y el tiempo con los niños (lo que puede parecer imposible) y manejar comportamientos difíciles (lo cual es de esperarse).

Comience con la aceptación

La aceptación puede parecer absurda frente a una situación tan desafiante, pero piense de esta manera: aceptar la situación en la que se encuentra no significa que tenga que gustarle. Rachel Busman, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute, recomienda un concepto de conciencia plena llamado “aceptación radical”, lo que significa aceptar lo que está sucediendo en el momento sin juzgarlo, en lugar de luchar contra lo que está experimentando. También significa aceptar lo que siente, incluyendo cosas como la ira y la frustración. Cuando esté atrapado en una mala situación, chequee con usted mismo. ¿Qué está fuera de su control? ¿Qué está en su control? Una vez que haya reconocido lo que no puede controlar, podrá avanzar para mejorar lo que puede controlar. La aceptación radical podría permitirle lo siguiente:

  • Reconocer que en este momento está en modo de supervivencia. Sea amable con usted mismo y recuerde que aunque se sienta solo, no está solo. Todos están pasando por esto de una forma u otra. “Si leo un artículo más sobre cómo este es un buen momento para reorganizar mi armario, voy a enloquecer”, dice Stephanie Lee, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. “Creo que queremos disipar el mito de que este es un buen momento para trabajar en las cosas. Este es un momento para sobrellevar y sobrevivir, y eso está bien”.
  • Bajar sus estándares de crianza. Acepte que habrá algunos días que si logra hacer que todos se alimenten y se bañen, y hacer una pequeña actividad, será un buen día. Si puede subir el estándar un poco cada semana, excelente”, dice la Dra. Lee. “Y si vuelve a bajar al día siguiente, también está bien”.
  • Conformarse con menos trabajo académico. Es prácticamente imposible trabajar desde casa y ser el maestro de sus hijos cinco días a la semana. “Si puede hacer un trabajo académico con su hijo tres días a la semana en lugar de cinco, está bien”, dice la Dra. Lee. “Si sólo puede hacer dos en este momento, también está bien”. Podría ser útil consultar con los maestros cuando se sienta cómodo haciéndolo, ya que pueden brindarle apoyo adicional en situaciones estresantes o simplemente darle tiempo adicional para completar las tareas.
  • Regresar a lo básico. Intente establecer sus prioridades para el día por la mañana. ¿Qué hay que hacer? Y tal vez quiera agregar lo que le gustaría hacer. Los niños y usted necesitan dormir bien, algo de nutrición e idealmente un poco de ejercicio todos los días. Esos son los conceptos básicos. Eso puede significar salir a correr mientras su hijo monta su patineta, pero con los parques y áreas de juego infantil cerrados en muchos lugares en este momento, esto puede significar tomar un descanso para hacer diez saltos de tijera o una carrera de relevos en el pasillo.
  • Encontrar unos minutos al día para usted. En estos días, el viejo cliché de “ponerse la máscara de oxígeno primero” ha adquirido un nuevo significado. Pero la idea de que si no puede ayudarse a sí mismo, no puede ayudar a su hijo, sigue siendo cierta. “Un minuto de autocuidado, cinco minutos de autocuidado, eso no significa que vaya al spa, pero si es posible, sí puede ir a dar paseo”, dice la Dra. Busman. “O hacer una meditación de tres minutos”. Tomar descansos pequeños durante el día es crucial, incluso si es solo para estirarse o beber un poco de agua.
  • Relajar los límites de tiempo de pantalla. Eso no significa dejar que su hijo vea la televisión todo el día. Podría significar tiempo extra en el iPad o una hora extra de juego para recargar y dejar que todos tengan un pequeño descanso. Recuerde, estos cambios no son para siempre: solo se están adaptando a una situación inusual.

Encuentre su comunidad

Si alguna vez hubo un momento para pedir ayuda, ahora es ese momento. Y es importante modelar para su hijo que cuando necesita ayuda, la solicita. Cuando no puede confiar en su red de apoyo habitual, usted podría:

  • Comunicarse con el maestro, psicólogo o consejero escolar de su hijo, o con su propio terapeuta.
  • Ponerse en contacto con miembros del clero u otros líderes espirituales en su comunidad.
  • Programar citas regulares de FaceTime con los abuelos, familiares o la niñera favorita de su hijo, o el otro padre si es parte de la vida del niño. “Quince o veinte minutos de cuidado infantil virtual pueden darle el tiempo que necesita para bañarse o comenzar una lista para entrega de comestibles”, dice la Dra. Lee. “Conozco a una abuela que hace yoga para niños pequeños con su nieto una vez a la semana”. Los niños también pueden entretenerse entre sí: planificar que su hijo converse con primos o compañeros de clase puede ser una forma de dar a los padres un respiro al mismo tiempo. Programar estas visitas a la misma hora todos los días o todas las semanas también pueden darles a su hijo y a usted un poco de estructura y algo que esperar.
  • Hacer comidas virtuales con amigos que viven en otras partes del país y que están en casa con sus hijos. “Este puede ser el momento de volver a conectar con ese amigo de la universidad con el que había perdido el contacto y presentarles a sus hijos”, dice la Dra. Lee.
  • Llamar para ver si las bibliotecas locales o la clase de música a la que solía asistir con su hijo están ofreciendo sesiones virtuales. Recuerde que no está limitado a recursos en su localidad. Si una biblioteca al otro lado del país tiene excelentes eventos para niños que ahora están en línea, esta es su oportunidad de verlos.

Haga un plan para manejar el trabajo y el cuidado de los niños

Trabajar desde casa es difícil y la educación remota en el hogar es difícil, por lo que juntarlos puede parecer imposible. Si se siente abrumado, pruebe estas estrategias:

  • Hable con su empleador si está trabajando desde su casa. “Todos los que trabajan desde casa trabajan para y con alguien que también trabaja desde casa”, dice la Dra. Busman. “Obviamente estamos preocupados por nuestros trabajos, pero dependiendo de su situación, puede hablar con su empleador sobre tomarse un permiso médico familiar o tener una conversación sobre cómo organizar el tiempo flexible o cómo consolidar las tareas laborales durante los tiempos que van a alinearse con lo que su hijo necesita”.
  • Use ayudas visuales y temporizadores para informar a su hijo cuándo está disponible y cuándo necesita trabajar. Para los niños pequeños, la Dra. Lee sugiere preparar a los niños con una actividad que puedan hacer de manera relativamente independiente y luego usar temporizadores o “semáforos” visuales (recortar un trozo de papel verde en la puerta cuando esté disponible, y uno rojo cuando no lo esté) para enseñar a los niños sobre los límites. “Entonces tiene que chequear cada cinco minutos más o menos, sin contingencias”, dice, para hacerles saber que usted está allí. Eventualmente, puede pasar a períodos de tiempo más largos.
  • No sea duro con usted mismo. Como todo lo demás sobre la situación actual, su vida laboral simplemente podría no estar a la altura de sus estándares habituales. Pero siempre y cuando se mantenga al tanto de sus tareas cotidianas esenciales, está haciendo su trabajo, incluso si generalmente está decidido a dar lo mejor de usted, sienta confort de saber que es probable que su supervisor y sus colegas se enfrenten a desafíos similares, y si puede, trate de ser abierto con ellos sobre lo que realmente puede poner en práctica en este momento.

Adelántese a los problemas de comportamiento

La situación actual es tan difícil para los niños como para los padres. Y con todos juntos en casa, algunos conflictos son inevitables. Considere estos consejos para sacar lo mejor en medio de los desafíos que surgen:

  • Evite la tentación de intervenir si puede. Tener más de un hijo en casa puede ser genial, por un lado, porque pueden hacerse compañía mutuamente. Pero estar encerrado también puede conducir a más disputas entre hermanos. Carol, abogada y madre soltera de dos niñas de 11 años, descubrió la belleza de los auriculares con cancelación de ruido. “Los uso a veces cuando los niños están jugando o haciendo tareas”, dice ella. “Tengo la tendencia a querer involucrarme tan pronto como escucho que necesitan ayuda o comienzan a discutir. Es útil para mí no poder escucharlos porque les da más tiempo para resolverlo por su cuenta”. Este enfoque funciona bien con adolescentes y preadolescentes. Si tiene niños pequeños, probablemente necesite ser el árbitro y ayudarlos a resolverlo. Pero tener una discusión tranquila sobre cualquier tema en lugar de solo gritarles (incluso si eso es lo que realmente quiere hacer) probablemente evite que las cosas se intensifiquen y también estará modelando formas constructivas de lidiar con el conflicto.
  • Espere alguna regresión y berrinches. Con las restricciones impuestas como resultado de la pandemia, los niños han perdido repentinamente su orientación en el mundo: sus amigos, su escuela, su horario. Y se espera que los niños puedan estar ansiosos y que eso pueda dar lugar a una regresión y malos comportamientos. La clave, dice la Dra. Lee, es no hacer berrinches tanto como sea posible mientras el comportamiento no sea peligroso. “Queremos tener cuidado de no premiar inadvertidamente a los niños en medio de su berrinche dándole mucha atención inmediatamente, porque sin querer reforzará ese comportamiento y lo mantendrá en funcionamiento”.
  • De un montón de elogios. Por otro lado, es crucial “atrapar” a sus hijos cuando se portan bien. “Siempre me gustan los elogios y hay dos tipos de elogios. Hay elogios generales y luego hay elogios etiquetados”, explica la Dra. Lee. “El elogio general es cosas como ‘buen trabajo’, ‘gracias’’,’sigue así’. El elogio etiquetado literalmente es decirle a alguien sobre lo que le gustó de su comportamiento: “Muchas gracias por poner su plato en el fregadero”.

La estrategia de alabar a los niños de esta manera es algo que la Dra. Lee usa especialmente en su trabajo con niños con necesidades especiales, como el TDAH y el autismo, porque realmente ayuda a reforzar el buen comportamiento. Pero en este momento, con casi todos los niños están teniendo que aprender nuevas rutinas y formas para enfrentar la situación, aplicar estas técnicas de elogio es beneficioso para cualquier niño que viva en cuarentena.

Si les deja saber a sus hijos que usted sabe que están haciendo lo mejor que pueden, incluso en estos tiempos de incertidumbre profunda, puede esperar que la vida sea un poco más fácil para todos ustedes. Y en este momento, ese es un objetivo suficiente para cualquier padre.

Determine qué funciona y qué no funciona para usted

Cuando se trata de la vida diaria durante la crisis del coronavirus, todos la estamos creando a medida que avanzamos. No va a ser lo mismo para todos. La forma en que lo haga dependerá, en parte, de la edad que tengan sus hijos, cuán independientes puedan ser y cuál sea su situación laboral.

Linda, madre soltera de un niño pequeño en la ciudad de Nueva York, siente que se está ahogando. Durante una semana, ella y su hija no se quitaron la pijama. Le tomó un tiempo, pero ella dice que descubrió algo que funcionó. “El arte ha sido nuestra salvación”. Pasa horas cada día dejando que su hija se vuelva loca con la pintura e incluso han podido tener citas de juego, respetando la distancia social, con las mujeres de su grupo que se encuentran afuera y dejan que los niños dibujen con tiza en la acera.

Carol ha estado trabajando desde casa por más de un mes. “He tenido tiempo de averiguar qué funciona y qué no”, dice ella. Carol ha descubierto que todos trabajan mejor por la mañana, así que es cuando prepara a sus hijos con sus tareas escolares y cuando trata de programar la mayor parte de su propio trabajo. Por las tardes hacen los quehaceres y ella lleva a sus hijos a un área verde cercana donde, dice, “andarán en bicicleta en círculos durante dos horas solo para quemar energía”.

Siéntase libre de aceptar lo que funcione para usted y para sus hijos. Y si prueba una estrategia que funcionó para otra persona y descubre que no es adecuada para usted, déjela ir. “Esta pandemia no vino con un manual de instrucciones sobre “cómo hacerlo”, dice la Dra. Lee, y recordar que puede ser la clave para hacer que esta situación sea menos estresante para usted y sus hijos por igual.

SEXO EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

SEXO

El sexo en tiempos de coronavirus: así serán las relaciones sexuales esporádicas que vienen

Esto es lo que los expertos quieren que sepas sobre relaciones sexuales durante el proceso de desconfinamiento

Riesgos e incertidumbre. Mucha higiene, lavado de manos constante, mascarillas y, por supuesto, una distancia social de dos metros. Así viven los españoles en tiempos de coronavirus, aceptando convenciones sociales que han convertido la piel de toro en un territorio alienígena, desde la perspectiva de hace unos pocos meses. ¿Pero qué hacen en la intimidad? Mejor dicho, ¿sabrán qué hacer en cuestión de sexo cuando el confinamiento finalice? El jefe del servicio de Medicina Preventiva del Hospital Puerta del Hierro de Madrid, Ángel Asensio, y la sexóloga, Irene Aterido, responden a las preguntas más frecuentes acerca de la “nueva normalidad” sexual.

¿Se puede transmitir la covid-19 por vía sexual?

Ambos expertos responden un rotundo “sí” ante esta pregunta. A pesar de que el coronavirus es aún un gran desconocido, y que por ahora la ciencia no ha encontrado evidencia de que se transmita a través del semen o los fluidos vaginales, “el virus puede estar en la mucosa de la boca y faringe, en la del resto de vías respiratorias y también en el tubo digestivo. El contacto físico con una persona infectada, independientemente del tipo de práctica sexual conlleva un gran riesgo de contagio”, aclara Asensio. Recordemos que la principal vía de contagio es a través de las gotículas que expulsa la persona enferma al toser, estornudar o hablar, y la distancia mínima en la que podemos estar seguros es de dos metros, requisito que no se cumple en un encuentro entre las sábanas.

¿Hay prácticas sexuales más seguras que otras?

“Paradójicamente y solo en lo que respecta al coronavirus, la que menos riesgo tiene en pareja es la penetración vaginal”, indica la experta. Otro tipo de prácticas podrían aumentar el riesgo de contagio. “Como el sexo oral sea del tipo que sea (cunnilingus o felación) y aquellas en las que pueda estar involucrado el contacto con las heces (como el annilingus)”, explica la sexóloga. Al igual que en la saliva, el virus también ha sido encontrado en las deposiciones de las personas infectadas, según apunta un documento del servicio sanitario de Nueva York.

¿Y qué hay de la masturbación?

“Siempre y cuando sea en solitario no hay de que preocuparse”, asegura Asensio, quien añade que, de nuevo, “el riesgo está en estar cerca de otra persona”. Por placentero que sea compartir esta experiencia con una pareja, si alguno de los participantes está contagiado “podría dejar el virus en la piel de otro”, aclara la sexóloga. Y esto ocurre tanto si estamos usando solo nuestras manos como si incorporamos juguetes sexuales a la práctica. “Si los han usado otras personas podríamos contagiarnos. Hay que limpiarlos y desinfectarlos siempre. Incluso fuera de epidemias”, sentencia el médico.

Entonces, ¿no es seguro tener sexo en pareja?

Lo cierto es que “la pareja sexual más segura es uno mismo”, reza la guía de la sanidad neoyorquina. Obviedades aparte, después del juego individual, la mejor opción es la persona con quien convivimos y pasamos la cuarentena, aclaran los expertos. “Es seguro siempre y cuando no hayamos estado en contacto con otras personas. Por ejemplo, si alguno ha tenido que salir por razones de trabajo y ha visto a más gente, existe la posibilidad de haberse contagiado y poder transmitirlo”, aclara Asensio.

¿Y si no convivimos con nuestro compañero?

“Debes evitar el contacto cercano, incluido el sexo, con cualquier persona que esté fuera de tu hogar”, sentencian desde la sanidad de Nueva York. Es decir, quedan excluidas todas aquellas parejas que no viven juntas y, por supuesto, los ligues tanto previos a la cuarentena como aquellos que podamos haber conocido durante el confinamiento vía aplicaciones de citas. La razón es fácil de entender: “Mientras esté circulando el virus existe la posibilidad de contagiarse. Cuanta menos circulación haya menos probable será que se transmita y cualquier contacto físico conlleva riesgo”, aclara el médico. Aun así, desde el servicio sanitario de Nueva York, piden que en caso de mantener relaciones con alguien que no viva en nuestra casa, sea con la menor cantidad de parejas posible.

¿Podemos besar a nuestra pareja?

Sabemos con seguridad que el nuevo coronavirus se transmite muy fácilmente a través de la saliva, así que los besos pueden ser una vía fácil de contagio. Solo será seguro con aquellas personas que conviven con nosotros y no han estado en situación de riesgo, y con aquellas que hayan pasado la enfermedad y ya hayan dado negativo en los test, dicen los expertos.

¿Qué alternativas hay para los encuentros esporádicos?

Otro tipo de juegos, indica la sexóloga: “Comunicarnos a través de mensajería (el sexting) o miradas”. Esto es válido tanto como para parejas que no conviven como para los nuevos ligues. Durante un tiempo —”mientras se mantenga el escenario actual de la pandemia”— tocará dar rienda suelta a la imaginación y buscar alternativas como el autoerotismo, el telesexo (vía videollamada) o subir el tono con algo de cine erótico. Lo que queda claro es que en esta “nueva normalidad” el sexo también será diferente y toda práctica que llevemos a cabo, bien sea solos o con pareja, debe ser extremando las medidas de higiene, recuerdan ambos expertos. Sobre otro tipo de juegos que involucren a más de dos personas, “mejor olvidarnos”, concluye Aterido.

5 APPS PARA DISFRUTAR EL FINDE CON AMIGOS

APPS

Juntarse el finde con amigos quedó postergado por la cuarentena. Pero no te desanimes: con un celular puedes bajarte estas aplicaciones y armar tu propia reunión virtual y hasta compartir juegos de mesa como el Pictionary. Sólo las tienes que descargar. Toma nota:

  • Houseparty:

Es útil para hacer videollamadas, pero también cuenta con juegos para hacer en grupo. Puedes jugar al Trivial, Quién es quién (Heads up!), Pictionary (Quick Draw) y uno más de asociación de palabras (Chips and Guac). Acepta hasta 8 participantes y es gratis. Está disponible tanto en la versión para iOS como para Android.

  • Zoom:

Es ideal para videollamadas porque posee un filtro “estético” especial que suaviza la piel y te hace ver perfecta a través de la pantalla. Permite conectar a 100 personas a la vez pero es gratuito durante 40 minutos.

  • Rave:

Te permite acceder a Netflix, YouTube, Vimeo o Reddit para ver contenido audiovisual al mismo tiempo que tus amigos y comentarlo en tiempo real por chat. Podés mandar comentarios por texto y audio. La app es gratuita y permite mantener cuatro tipos de chat: público (cualquier usuario puede hablar), con amigos (con cualquiera de tu lista de contactos), con gente cercana (mediante localización puedes ver contenido al tiempo que tus vecinos) o privado (para hablar solo con quien quieras).

  • Discord:

Ideal para las que aman los videojuegos. Puedes hablar con los otros jugadores mientras juegan y hasta mostrar tu pantalla a tus amigos. Pueden participar hasta 50 personas online y es gratuita.

  • Pinturillo 2:

Es un Pictionary virtual. Consiste, básicamente, en adivinar qué es lo que dibuja el resto de jugadores en tiempo real. Puedes elegir entre jugar con personas de todo el mundo o crear tu propia sala para disfrutar con tus amigos. Y se puede usar en compu o en celular

EL PODER DE LA MÚSICA DURANTE EL CONFINAMIENTO

MUSICA

La música se ha convertido, durante el confinamiento, en una forma natural de expresión emocional, de distracción y de comunicación. Nadie lo planificó, sucedió espontáneamente en miles de balcones. El director del Máster en Musicoterapia de la Universidad Pontificia de Salamanca, Luis Alberto Mateos,  destaca que estas expresiones surgen porque la música configura nuestra identidad desde que nacemos. “Nos permite comprender el mundo subjetivo y el de los demás: deseos, emociones, sentimientos, etc. Por eso la música es algo importante en el confinamiento”, asegura.

Los especialistas en musicoterapia destacan que la música en este periodo de reclusión se ha convertido en una aliada, “como si fuera una amiga” que siempre está para escuchar nuestro mundo agitado, para dar alivio, contención, y para facilitar nuestra autorregulación emocional.

La musicoterapia es una disciplina científica que desde hace más de 80 años consolida conocimientos con otras disciplinas como la neurociencia, la psicología, la educación o la medicina, para ofrecer ayuda en necesidades emocionales, comunicativas, sociales, cognitivas, físicas, etc. Además, ayuda a las personas a mejorar su integración interpersonal.

Desde el Máster en Musicoterapia de la Universidad Pontificia de Salamanca ofrecen varias pautas para usar la música como herramienta de ayuda durante el confinamiento:

  1. Busca músicas que conecten contigo, te calmen y te activen procesos de autoconocimiento
  2. Canta. Baila, interpreta con instrumentos creados por ti con cualquier objeto.
  3. Crea letras de canciones sobre lo que sientes con melodías conocidas
  4. SI puedes, crea música con lo que expreses en ese momento
  5. Elige tu himno de esperanza y cántalo lo más fuerte que puedas en los momentos en los que el desánimo aparece.
  6. No te inhibas de cantar canciones que despierten emociones desagradables, como la tristeza, la indignación, el miedo o el enfado, es una forma de controlar mejor tus sentimientos.
  7. En los momentos de ansiedad elige las canciones que te relajen profundamente y mientras las escuchas, dirige tu atención a las sensaciones del cuerpo y proyecta tu mente a tu lugar ideal de descanso, con esa música como íntima compañía.
  8. Prepara para el desconfinamiento tu himno de alegría. Elige la canción más alegre para ti. La esperanza y alegría son esenciales para ser fuertes en la vulnerabilidad.
  9. No dejes de salir a los balcones a aplaudir, cantar y escuchar música con los vecinos, porque la vida sigue latiendo con ritmo, fuerza, amor y esperanza.

ADOLESCENTES Y EL AMOR

ADOLESCENTES

La adolescencia es la época de los grandes descubrimientos –supone profundas transformaciones de la propia imagen, cambios emocionales y el inicio de múltiples proyectos a futuro-, pero también implica confusión y sufrimiento.
La auténtica mutación física que sobreviene de manera abrupta, genera tensiones violentas y reacciones anímicas que los jóvenes muchas veces no pueden resolver por sí mismos. En ese período enfrentan, además, sus primeros vínculos amorosos, situaciones que muchas veces los acorralan contra las cuerdas: el deseo de madurar y pasar a integrar el mundo adulto, no siempre se corresponden con los escasos recursos emocionales con los que cuentan.

“El adolescente es un caballero o un amante, no es un niño, pero tampoco un adulto; está en un momento de transición, sus estructuras están abiertas. Se trata de una estructura de curiosidad, de incertidumbre, ellos se sienten siempre insatisfechos y cambian de normas todo el tiempo”, definió al respecto la escritora y psicoanalista Julia Kristeva, una de las intelectuales contemporáneas más destacadas del mundo.
Enamoradizos, y conflictuados, los jóvenes buscan el contacto con sus pares; aspiran a compartir y fusionarse con esos otros con los que se identifican: el grupo de amigos funciona como primera instancia contenedora ante la crisis de la que no pueden evadirse. Después llegarán los “novios/as”, “amigovios/as” o “amigos con derecho a roce”, que marcarán su ingreso al mundo de la sexualidad y las relaciones de pareja.

Si los adolescentes  viven con tanta intensidad, incluso con desenfreno, esos vínculos es porque internamente también experimentan una realidad violenta: los duelos a los que los enfrenta el crecimiento: del cuerpo de niños, de la protección paterna y materna que cambia de forma, de sus viejas necesidades y rutinas.
La amistad, el amor, se viven sin matices, con pasión absoluta. Eso muchas veces los enfrenta a pérdidas con las que también se involucran a fondo y viven como desgarros, o dolorosos fracasos personales, que afectan su autoestima.
La presencia de jóvenes del sexo opuesto, que hasta poco tiempo atrás pudo haberles resultado indiferente, produce, a partir de la pubertad, sensaciones nuevas. Esto en el marco de una etapa de la vida en la que pretenden “ingresar a la adultez” y al mismo tiempo –simultáneamente -eso es lo complejo de esta etapa- buscan valores alternativos a los de los padres, de los que pretenden diferenciarse.

Kristeva define la adolescencia como una “enfermedad de idealidad”. Los jóvenes necesitan creer, necesitan ideales que no siempre las sociedades modernas les provee, por lo que la búsqueda los afecta en un doble sentido; por un lado buscan  modelos en los que confiar -que no siempre encuentran a mano-, por otro asisten con asombro a su propia transformación, que los confunde a cada paso.
Los jóvenes suelen tener  una idea idealizada del amor y de las relaciones: como aún no están del todo maduros para concretar experiencias con la otra persona en tanto sujetos reales, elaboran sueños imposibles, se aferran a una idea de absoluto en que todo parece “bueno o malo”, “necesario o imposible”.

“En la mente del adolescente, los matices quedan desdibujados. El primer amor, en resumen, suele ser más una emoción ideal que un sentimiento concreto por otra persona. El amor edípico –de la nena con el papá, del varón con su mamá- representa el amor que no se puede consumar, el amor incestuoso. En la adolescencia, el amor imposible, el amor idealizado, se reactualiza con fuerza”, explica la Dra. Graciela Kohen, psicoanalista especializada en niñez y adolescencia. “Los adolescentes sufren por amor, lloran por amor. El adolescente siente un amor pasional, y espera ingresar al mundo de los adultos: la sexualidad, en este marco, se da en el contexto de la búsqueda de la propia identidad, a través de la experimentación. Esto puede ponerlos en riesgo, en determinadas situaciones.”

Según la especialista, “el amor adolescente está ´teñido´ de pasión: el otro es visto como un ideal, por eso el adolescente se muestra rabioso, deseoso, posesivo. En este sentido es fundamental que los padres se muestren comprensivos, tolerantes ante el error, y que acompañen este complejo proceso que atraviesa una etapa difícil del crecimiento. El amor de los adolescentes, sus primeros vínculos amorosos, se originan o vinculan con el primer amor que experimentaron, con la madre, tras el nacimiento. Desde la perspectiva psicoanalítica, en cada uno de los vínculos posteriores se actualiza esa necesidad original de ser queridos, de recibir afecto”.

Las primeras decepciones

Cuando las relaciones se rompen, el joven suele vivenciar la pérdida como una ruptura personal, como si una parte del propio ser se muriera tras la separación.  De aquí la intensidad que caracteriza las primeras decepciones amorosas.

El primer desengaño puede provocar pérdida de autoestima, sentimiento de inadecuación y la sensación de fracaso por haber sufrido una pérdida que parece irreparable, y puede condicionar las relaciones futuras. Si se relativiza la gravedad del asunto, estas experiencias terminarán siendo, simplemente, posibilidades de abrir el camino a otras experiencias más reales, en las que ejercer un mayor dominio emocional. Con el tiempo llegarán nuevas relaciones, y también nuevas decepciones y fracasos en materia del amor. El adolescente tiene un largo camino por recorrer, aunque todavía no lo sabe.
La construcción de la identidad del futuro adulto se irá produciendo a través de sucesivos compromisos amorosos. Es importante también tener en cuenta que, pese al sufrimiento que puedan exteriorizar los chicos, el hecho de que se vinculen y/o enamoren revela cierto grado de salud mental, y la emergencia progresiva de una nueva identidad.

“Es importante tener en cuenta que es ante la vulnerabilidad que sienten, y a causa de ella, que los adolescente se muestran desafiantes”. “Detrás de esa actitud desafiante, hay chicos sufridos que precisan del amor de los padres, a los que sin embargo expresan que “no necesitan”.

Cómo pueden los padres acompañar a los hijos
La etapa, comprendida entre los 9 y los 20 años aproximadamente, se caracteriza, entre otras cosas, por la audacia y la aparente oposición que despliegan los chicos: ese es uno de los componentes fundamentales de la personalidad adolescente, al punto de que su ausencia –que se manifiesta con una actitud retraída, el aislamiento o mediante la dificultad para relacionarse con otros- revela carencias o desvíos del desarrollo. El problema es que ese mismo arrojo puede ponerlos en situaciones difíciles que no siempre están en condiciones de afrontar. De ahí la preocupación que manifiestan los padres en esta etapa.

Uno de los temores más evidentes es que el adolescente está físicamente apto para iniciar su vida sexual pero emocionalmente inmaduro, por ejemplo para hacerse cargo de un embarazo, que podría resultar de esa vida sexual. Lo recomendable es que los padres puedan acompañar a sus hijos en esta etapa. ¿Cómo?

Aceptando el crecimiento de los hijos, que atraviesan un proceso que no es lineal.
Intentando acompañar a los hijos con una actitud tolerante: tarde o temprano la virulencia que caracteriza esta etapa se aplaca.
Ayudándolos a expresar sus emociones y a plantear sus dudas en relación al sexo. Ante la inminencia de que se concrete una relación sexual, los padres se angustian y existe el riesgo de que sólo les hablen de las enfermedades de transmisión sexual, del embarazo y la anticoncepción. Conviene enfatizar también la relación entre sexo y amor, abrirse al diálogo de una manera honesta y comprensiva.
Argumentando las opiniones: si el hijo se ha enamorado de un chico/a que a los padres no les gusta, conviene actuar con tacto y paciencia. Si hubiera razones objetivas para el desagrado, es mejor argumentarlo, sin olvidar que a mayor oposición de los padres, mayor es el efecto opuesto al deseado.
Respetando si el adolescente no quiere hablar con los padres de estos temas. Seguramente lo hará con sus amigos, y esto es completamente normal.

La adolescencia es una etapa de apertura, maduración y crecimiento, que supondrá algunos capítulos más incómodos que otros, pero a la que todos los adultos han sobrevivido, de un modo u otro.

 “Crecer duele”

Cuando pensamos en la adolescencia, solemos dividirla en etapas. Aún cuando se trata de un proceso con un desarrollo que por supuesto no es lineal, hay instancias que tienen características propias.

La adolescencia comienza en la pubertad, con los cambios hormonales que provocan efectos tan impactantes en el organismo, a los que se han equiparado con los que se producen en el primer año de vida: cambios en la voz, en la estatura, en la piel, en los olores, en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios y por último, pero no menos importante e impactante, la menstruación y la emisión de semen. En relación a esta etapa cabe aclarar que tradicionalmente se pensaba que los cambios fisiológicos y emocionales coincidían de alguna manera, pero actualmente se tiende a hacer una discriminación entre los tipos de cambios corporales que parecerían anunciar el comienzo de la pubertad y los cambios mentales y emocionales que marcarían psicológicamente la transición de una fase de la vida a otra.

La posibilidad física de tener un bebé es muy diferente de la disposición emocional a tener una pareja. A pesar de que estadística y cronológicamente se pueden ubicar los años de la pubertad, una comprensión del modo en que el aspecto psicológico de los cambios “psicosexuales” encuentra o no un lugar en el desarrollo de la personalidad, no es una cuestión sencilla. La pubertad fisiológica, que puede encontrar a una niña, por ejemplo, a los 9 ó 10 años, desborda con su ímpetu hormonal el equilibrio interno que la niña puede contener y se genera una explosión de emociones y conductas que dejan perpleja a toda la familia. Aparece en ese momento un/una conocida/desconocida, que tanto puede ser un bebé demandante como al momento siguiente exigir autonomía y privacidad de un modo perentorio. Es sólo el observador el que se da cuenta de que se trata de un mismo chico, aunque desconcertante. El/la púber no siente que tenga ningún parentesco entre las distintas facetas de su personalidad. Por lo tanto, todo se hace extremo (recordemos los abruptos cambios emocionales de un bebé que puede estar sonriendo y gorgeando y al instante deshacerse en llanto inconsolable), urgente, polarizado entre sentimientos violentos y amorosos.

Esta introducción quizás un poco prolongada me lleva a los vínculos adolescentes. Creo que tendríamos que empezar por los vínculos puberales, que si bien no son estrictamente de pareja, son vínculos emocionales intensos; el grupo de amigas es quizás el más elocuente: es pasional, estrecho, donde va una van todas, hay uniforme de ropas y aspecto e incansables conversaciones y chateos en los que se exploran los sentimientos, lo que se ha dicho y dejado de decir, las arbitrariedades parentales y el mundo del otro sexo. Es el grupo puberal, benigno y a veces no tanto, en el que se despliegan los vínculos emocionales de la primera adolescencia. Son vínculos exploratorios, ensayos de nuevas relaciones. Si se produce una pareja, las chicas suelen no ver el momento de estar a solas para poder contar lo ocurrido al grupo de amigas. Los varones suelen ostentar el trofeo de la primera conquista.
En algunas ocasiones el grupo tolera la formación de una pareja que pareciera tomar la forma de un pequeño matrimonio que ha salteado todas las incertidumbres de no saber si podrán o no acceder a la adultez y ya están instalados en una forma de relación que parece estable y tranquilizadora. El primer “noviazgo” de una amiga íntima suele provocar crisis de celos y exclusión muy dramáticos. Pero lo usual es la exploración, entendida a veces por los adultos como promiscuidad, que va permitiendo poner en juego diversos aspectos de la personalidad en tumultuoso despliegue. No hay un sentimiento de intimidad ni privacidad y las parejas y sus vicisitudes son “de dominio público”.

Todo lo que ocurre en estos momentos del desarrollo construye identidad y explora posibilidades. El temor es no poder enfrentar las exigencias del mundo adulto, por eso se lo desprecia y critica a veces con ferocidad. En otras ocasiones, el temor a enfrentar al desconocido sexo opuesto lleva al refugio en parejas homosexuales, pero nada de lo ocurrido en la pubertad, a menos que tenga un componente delictivo muy negativo o que encuentre una oposición muy obstacularizadora de parte del mundo adulto, tiene una fijeza tal que sea tan determinante ni fija para el desarrollo de la personalidad.
La idealización, el llanto, el sufrimiento ruidoso no son más ni menos que expresión de la volcánica emocionalidad del adolescente. Es como si se intentara contener todo el té de una de esas enormes teteras inglesas en una pequeña tacita de café. Desborda porque aún no hay un continente lo suficientemente amplio como para contener el  dolor mental que produce reconocer los límites, las diferencias, las separaciones.

Son muchos los duelos que debe enfrentar el adolescente en su crecimiento – y no sólo el adolescente-, la pérdida del cuerpo infantil, de la protección familiar, de los cuentos y relatos con finales felices…Y a veces las carencias y los dolores de los duelos no pueden diferenciarse de las frustraciones y de las arbitrariedades. La omnipotencia adolescente hace intolerable el no poder tener y poseer lo que desea y a veces lo que ocurre es que en la relación con el otro sea más intolerable que esa persona sea libre que el hecho de perderla como objeto de amor. Por eso a veces se produce esa conducta tan insistente y una intolerancia a la separación que ante el mundo adulto puede parecer obcecada e incomprensible…. ¡si sólo estuvieron saliendo desde hace un mes! Pero no es el ruido lo que debe asustarnos; es mucho más preocupante el adolescente retraído, aislado y silencioso.

Las relaciones de pareja de la adolescencia más tardía suelen tener ya otro tinte emocional. Si la pubertad pudiera ser equiparada al diluvio universal, la salida de la adolescencia se parece al Arca de Noé: cada uno sale con su pareja, o al menos eso es lo que los jóvenes y las familias esperan. Es cierto que hay algo de la adolescencia que se ha prolongado mucho en nuestra sociedad, y los vínculos emocionales profundos y más estables se ven más interferidos. Pero esto quizás sea motivo de otra conversación.

Es poco lo que los padres pueden hacer frente al sufrimiento de los hijos más que acompañarlos, comprendiendo que crecer duele, y que el dolor nos ayuda a crecer. Muchas veces los padres tenemos dificultades para tolerar este crecimiento y nos hacemos eco de una visión de mundo en la que todo dolor es visto como sufrimiento y además injusto. Reaccionamos con enojo y frustración y queremos que todo pase rápido, otra impronta de nuestros tiempos: MOVE ON!!
Lo único que podemos hacer por nuestros hijos es ayudarlos a tolerar el dolor como parte de la vida, tanto como la alegría y la felicidad. Pero eso no se enseña, es algo que se transmite y con suerte se aprende de la experiencia.

PRINCIPIOS PARA SER UNA MUJER EMPODERADA

MUJER EMPODERADA

El empoderamiento es clave para que las mujeres logren su desarrollo personal en distintos ámbitos como el social, emocional y económico. ¿Cómo pueden lograrlo? Esto dicen las expertas.

 Una mujer empoderada tiene las posibilidades para trabajar en su desarrollo personal y cuenta con el poder de decidir a dónde dirigirá su vida. De acuerdo con Lilian López, psicóloga clínica, la participación de la mujer está relacionada con su empoderamiento. “Esta debe darse en igualdad de condiciones con los hombres y aquí entra la igualdad de género”, dice.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “la igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible”. Pero la realidad es que muchas mujeres en el mundo todavía sufren algún tipo de violencia física, sexual, económica o doméstica.

La igualdad de género es el quinto objetivo de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU, según la cual “si se facilita la igualdad a las mujeres y niñas en el acceso a la educación, a la atención médica, a un trabajo decente, y una representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas, se estarán impulsando las economías sostenibles y las sociedades y la humanidad en su conjunto se beneficiarán al mismo tiempo”.

López indica que una mujer debe buscar su participación, hacer escuchar su voz y, de esta manera, avanzar. Sin embargo, muchas veces los límites podrían estar desde los ámbitos públicos y privados. Para el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), “es vital asegurar que las mujeres tengan voz y voto en todas las instituciones de gobierno, desde el poder judicial a la función pública, así como en el sector privado y la sociedad civil, para que puedan participar en igualdad en el diálogo público y la toma de decisiones, e influir en las decisiones que determinarán el futuro de sus familias y países”.

Aunque ha habido algunos avances, las estadísticas del PNUD indican que las mujeres siguen estando poco representadas en los distintos espacios, que la violencia se ejerce sobre ellas y que todavía falta educarlas. Por ello, es conveniente trabajar en el empoderamiento femenino.

Todo empieza desde la crianza

¿Sabía que las niñas dedican 160 millones de horas más que los niños, cada día, a las tareas del hogar? Este es un dato proporcionado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Esta información evidencia que, desde el hogar, se hace una diferenciación en la educación de los niños y que se establecen los roles de género.

Pamela Ruiz, psicóloga clínica, explica que un rol de género es “el papel que desempeñamos en nuestra sociedad y cultura dependiendo de si somos hombres o si somos mujeres. Es definir que ciertas actividades son exclusivas de hombres y otras solo de mujeres”.  Esta es una práctica frecuente en la cultura guatemalteca y, según Ruiz, esto no debería de ser así porque ambos sexos tienen la misma capacidad cognitiva.

López comenta que las labores domésticas son para todos, hombre y mujeres. “No se trata de que las mujeres son para la casa. Debemos comenzar por una crianza enfocada en la igualdad. Que los hijos sepan que tienen las mismas capacidades para estudiar, para tomar decisiones y que las mujeres no deben depender forzosamente de un hombre en el futuro”.

A partir de la educación en casa, debe transmitirles – tanto a las niñas como a los niños – que ambos tienen capacidades que deben desarrollar durante el proceso de crecimiento. “La formación debe empezar desde casa y el resto es externo”, añade López.

Ser independientes y autónomas

Un criterio importante que inculcar en la educación de las niñas es que aprendan a ser responsables de sí mismas y que tengan la opción de ser independientes. Pero también es necesario darles la oportunidad de estudiar, de formarse y que sean profesionales, pues, de acuerdo con López, esto va de la mano con el aspecto económico.

Según un informe de Unicef, Plan Internacional y ONU Mujeres, aunque cada vez es mayor el número de niñas que van a la escuela y permanecen en ella, el entorno todavía no es equitativo y todavía hay violencia hacia ellas. Así que la educación es un tema clave que hay que reforzar para que las niñas tengan mejores condiciones de vida.

La psicóloga López explica que, si se les da las posibilidades de educarse, también tendrán herramientas para crecer a nivel mental, tendrán una apertura de visión y una capacidad de analizar para elegir a dónde dirigirán sus vidas. “Cuando se forman a nivel profesional, se les abren oportunidades para definir hacia dónde quieren crecer, tienen más opciones. Desde el punto de vista social, al salir al mundo, pueden encontrar esas oportunidades para demostrar sus conocimientos y capacidades y, a su vez, seguirse formando”, comenta.

14 de cada 100 mujeres están dentro del sector de trabajo doméstico, el cual aún constituye la ocupación más importante para las mujeres en América Latina, según ONU Mujeres. Eso se debe a una relación de poder ejercida por el hombre sobre la mujer, su pareja. Se trata de los roles tradicionales de género.

López indica que a las niñas se les debe enseñar que, aunque en algún momento se casen y formen una familia, esto no debe ser sinónimo de depender de su pareja. “El hogar es de ambos y, así como las labores domésticas, ambos deben colaborar en lo económico. Muchas veces no es suficiente que solamente trabaje uno de los dos”, dice. Además, que la mujer trabaje le permite desarrollarse en lo laboral y tener mayor independencia.

Qué hacer para empoderarse

Acá se incluyen algunas sugerencias:

Conózcase a sí misma

Para trabajar en el proceso de empoderamiento, es fundamental que se pregunte “¿quién soy? ¿qué quiero hacer? ¿qué me gusta?”. Esto le permitirá tener una visión de sí misma e iniciará un camino de decisiones, de escoger qué hará para desarrollar sus capacidades. “Muchas veces no sabemos qué queremos. El punto es averiguarlo por medio de una exploración. Una vez definido esto, debe entrar en el campo de la acción”, dice López.

Lo ideal es buscar actividades que se acoplen a sus gustos, que les motiven a llevarlas a cabo y, al mismo tiempo, generar ganancias económicas. “Busque ocupaciones que llamen su atención. Si no cuenta con el tiempo o la facilidad para movilizarse, opte por el recurso tecnológico”, indica.

Trabaje en su autoestima

También es importante que fortalezca su autoestima. Ruiz comenta que, en ocasiones, nos dejamos por un lado. Lo más saludable es saber valorarse, reconocer sus cualidades y creer en sí misma.

Establezca metas

Parte de ser una mujer empoderada es tomar decisiones. Plantéese objetivos y realice un plan. Lo mejor es no compararse con otras personas, sino llevar a cabo sus propios proyectos. “Muchas veces nos dejamos llevar porque a una persona le fue bien en algo, pero tal vez sea una actividad que no nos guste y podríamos dejarla a medias. Si no tiene claridad, busque indicios de lo que le gusta”, recomienda López.

Al saber qué quiere lograr, será más fácil plantear las metas y enfocar sus recursos en ese camino. “Con esto se sentirá capaz, verá cómo avanza en la vida y alcanza sus metas. Esto la motivará, buscará su crecimiento y hará escuchar su voz”, indica.

Nunca es tarde para empoderarse

Si bien es cierto que lo ideal es empezar el empoderamiento desde la niñez, nunca es tarde para hacerlo. “No hay que resignarse. Hay que darse cuenta de que pueden desarrollarse, encontrar en qué pueden realizarse y buscar las herramientas”, comenta López.

Haga valer sus derechos

Si se encuentra en una etapa en la que desea crecer, empiece por defender sus ideas, sus proyectos y todo aquello que desee realizar. “Si tiene pareja, recuerde que debe recibir su apoyo. Si está en un hogar en el que no se le permite desarrollarse, hacerse escuchar, trate de educar a su pareja y hágale ver esta necesidad”, recomienda López. “Evalúe la situación, pregúntese en dónde se encuentra y avance poco a poco, un paso a la vez”, indica.

Haga valer sus derechos en casa, pero también en otros ámbitos como el laboral. Según investigaciones de ONU Mujeres, en una comparación de salarios de personas que realizan un mismo trabajo, que ocupan un mismo puesto, dentro de una misma empresa, se identificó que existe una diferencia salarial entre del 15% entre hombres y mujeres, donde ellos tienen un salario superior. A esto se le conoce como “brecha salarial de género”.

Para Ruiz, el trabajo de una mujer no debe ser menos valioso. “Merecemos la misma remuneración y el mismo reconocimiento. No nos limitamos a roles de género”, expresa.

MEDITACIÓN GUIADA PARA ELIMINAR EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD

EVITA ESTOS ERRORES EN 2020 Y TENDRÁS LA PIEL MÁS BONITA

PIEL

Dónde aplicar los cosméticos, cuáles son las zonas del rostro que no debes descuidar… Los expertos nos dan las claves para presumir de cutis

 

Estamos a punto de darle la bienvenida a 2020 y, aunque estamos en una época marcada por los excesos –que también se reflejan en nuestra piel-, lo cierto es que es un buen momento para comenzar a pensar en los buenos propósitos de belleza que tenemos que cumplir en el nuevo año para presumir de una piel bonita y, sobre todo, tener en cuenta qué errores debemos evitar, sí o sí, para conseguir nuestro objetivo. “Hay que intentar instaurar rutinas difíciles de cumplir que no se adapten a tu estilo de vida o a tu tipo de piel, ya que la mejor rutina es aquella que se hace”, apunta la doctora Elena Martínez, dermatóloga de la Clínica Pilar de Frutos. Hemos resumido, con ayuda de los expertos, esos fallos que tienes que desterrar en los próximos 365 días. 

  1. Aplicar los cosméticos solo en el rostro

“Tanto la crema como el sérum se deben aplicar no solo en el rostro, sino que también hay que extenderlos en el cuello, en el escote y en las orejas. La parte de arriba de estas últimas es donde comienzan a notarse primero los daños de la radiación, la poca protección solar y la piel más envejecida”, cuenta Paola Gugliotta, máster en Dermocosmética y fundadora de Sepai y APoEM.

  1. No realizarse un automasaje diario

“Hay que incorporar en la rutina de cuidado diario el automasaje, que nadie hace y que es altamente beneficioso. Se debe realizar siempre en movimientos ascendentes siguiendo la dirección de la musculatura facial. Y, además, es recomendable acudir a profesionales que periódicamente puedan hacer ese trabajo extra de activación y cuidado que nuestra piel necesita”, cuenta Laura Izquierdo, química, facialista y cofundadora de Izba Nature.

  1. Elegir los productos inadecuados para tu tipo de piel y edad

“Hay que utilizar siempre productos adecuados a nuestra edad y ritmo de vida, ya que poniendo más activos en la piel de los necesarios (cremas antiedad cuando aún somos jóvenes o usar varios cosméticos con ingredientes exfoliantes), solo conseguiremos que esta no los genere por sí misma”, cuenta Ana María Puelles, directora técnica de Estética Lostao. “Existe una premisa básica y es la elección de los productos correctos según tu tipo de piel y tu edad. La edad más complicada es entre los 30 y los 40. Aún mantienen una piel grasa o mixta propia de las pieles más jóvenes, pero comienzan a presentarse los primeros signos de envejecimiento. Como quieren empezar a cuidarse, tienden a usar productos antiedad demasiado grasos, que muchas veces son el origen del repunte de acné que vemos a esta edad”, cuenta la doctora Elena Martínez, dermatóloga de la Clínica Pilar de Frutos.

  1. Descuidar el contorno de los ojos

“No solo es importante elegir cosmética específica para esta zona, sino que el modo de aplicación también es importante: el contorno de ojos se aplica muy delicadamente y no dando ligeros golpes como se suele recomendar, porque se puede acabar dañando capilares frágiles. Es mejor optar por texturas ligeras que al aplicarlas se deslicen con suavidad, sin necesidad extenderlas o aplicarlas a toquecitos, ya que la piel alrededor de los ojos es entre 5 y 10 veces más fina respecto a otras zonas del rostro y se podrían romper algunos de los capilares más débiles provocando en casos severos la aparición de edema (bolsas debajo de los ojos)”, nos explica Pedro Catalá, doctor en farmacia y fundador de Twelve Beauty.

 

  1. No incluir el protector solar entre nuestros cosméticos preferidos

“Lo ideal sería incluir un fotoprotector SPF 50, hoy en día es la mejor forma de hacer frente al envejecimiento cutáneo, previene la aparición de manchas y arrugas, reduciendo la producción de radicales libres por la exposición solar”, cuenta la dermatóloga.

  1. No proteger también las manos del sol

“Las manos son una parte del cuerpo delatora de la edad, por lo que es hay que tenerlas bien hidratadas para evitar la pérdida de elasticidad y la aparición de arrugas. Además, al igual que es primordial aplicarse protección solar en el rostro incluso en invierno, no hay que olvidarse de extender una crema con SPF también en el dorso de las manos, que evitará la aparición de manchas”, nos dice Paola Gugliotta, máster en Dermocosmética y fundadora de Sepai y APoEM.

  1. Olvidar la limpieza del rostro mañana y noche

“Para mantener una piel limpia, que respire, es necesaria la limpieza diaria, tanto de mañana como de noche. Por la noche sirve para retirar la contaminación y polución que se ha ido acumulando en ella a lo largo del día, así como los restos de maquillaje. Por la mañana también es fundamental para eliminar las toxinas que ha expulsado nuestra piel durante las horas de sueño y dejarla lista para la aplicación de los cosméticos diurnos”, nos explica Laura Izquierdo, directora técnica de Izba Nature. “Es esencial establecer una rutina de limpieza correcta. Todas las mañanas y por las noches es preciso una higiene con productos adecuados. Se pueden usar jabones o geles, lo ideal que no sean muy agresivos para nuestra piel, agua micelar o leches limpiadoras. Con la piel limpia, los principios activos de las cremas se absorben mejor por lo que es este momento el ideal para aplicarlas”, cuenta la doctora Martínez.

 

  1. No mimar el contorno de los labios

“Hay que trabajar en la elasticidad de esta zona, ya que la piel que rodea los labios es más frágil y fina que la del resto del rostro y apenas tiene función barrera; por lo que es más propensa a deshidratarse. Las arcillas, aceite de aguacate, manteca de cupuaçú y aceites de buriti, pracaxi y baobab ayudan a dar ese extra de elasticidad tan necesitada en esta zona del rostro”, concluye Pedro Catalá.

  1. No acertar con los productos adecuados para la rutina nocturna

“Por las noches, tras la limpieza, es el momento de aplicar los productos antiedad destinados a la estimulación de la síntesis de colágeno y el remodelado necesario para minimizar las arrugas más finas, reducir manchas, mejorar la textura de la piel… los únicos que han demostrado ser eficaces son los hidroxiácidos (ácido glicólico, salicílico…) y el retinol. La elección de unos u otros, así como su concentración, vendrá determinado por las características de tu piel”, cuenta la doctora Martínez.

CONSEJOS PARA EL CONTROL DEL MAL HUMOR DE LOS NIÑOS

NIÑO

Cómo podemos manejar el mal humor de los niños

Cuando menos se espera, los niños pueden enfadarse y sacar mal genio por diversas y variadas razones. Por tener que levantarse temprano o cambiarse de ropa, hasta no poder ver la televisión cuando lo desea y quiere. Aparte de eso, los niños suelen enfadarse porque tienen que irse al colegio o cuando tienen muchos deberes que les impide estar sin hacer nada en casa. También sacan el mal humor cuando no quieren irse a dormir a su hora y, por lo general, por las cosas que no pueden cambiar.

7 consejos para controlar el mal genio de los niños

1- Que el niño con mal genio haga mucho ejercicio físico, juegue al aire libre y practique su deporte favorito. El kárate está muy indicado para los niños que quieren dominar su genio.

2- Que el niño se sienta lo suficientemente seguro y convencido de que, con la ayuda de sus padres, él podrá controlar su temperamento.

3- Que el niño aprenda a expresar sus sentimientos con palabras. Decir qué es lo que le molesta y fastidia, antes de perder el control de otra forma.

4- Que el niño consiga desconectarse de la situación que le molesta. Por ejemplo, si se enfada con alguien, mejor que se aleje un rato de esta persona y solo recupere el contacto cuando esté más calmo.

5- Que el niño se acostumbre a pensar en su habitación. Si el niño explota con los padres o hermanos, debe ser enviado a su habitación para pensar y calmarse. Que él vea que eso no es un castigo y sí una manera de tranquilizarse.

6- Que el niño sea animado a exteriorizar lo que siente, bailando, escuchando música, tocando un instrumento, escribiendo, dibujando, pintando… También a probar el ejercicio de ‘sé como un volcán’: que se ponga de pie con los pies bien juntos. Junta las palmas de las manos delante del pecho y aprieta una contra la otra. Luego separa las piernas de un salto al tiempo que levantas las manos por encima de la cabeza y después las separas dejándolas caer a ambos lados del cuerpo. Mientras lo hace, emite el sonido explosivo (¡PUUUFFFF!). Pide al niño que él se imagine siendo un volcán, expeliendo fuego, lava y vapor. Al terminar, el niño debe hacer tres inspiraciones profundas. Es muy probable que el enfado que él sentía se haya perdido.

7- Que el niño se de cuenta que sus esfuerzos para controlar los impulsos tienen buenos resultados. Es muy importante que los padres del niño no se porten de igual manera que ellos, en su mal genio. Y que sean, ante todo, un ejemplo de tranquilidad y serenidad al hablar con ellos, incluso cuando están enfadados. Cuando el niño esté nervioso, lo mejor es no reñirle ni juzgarle. Eso empeorará la situación. Mejor permanecer en silencio. 

¿COMO MEJORAR EL ESTADO DE ÁNIMO EN CUARENTENA MEDIANTE LA ALIMENTACIÓN?

ALIMENTACION

La alimentación acompañada de la actividad física puede ayudarte a sentirte más motivado y con energía.

A más de un dos meses de confinamiento es normal que por momentos nos sintamos estresados, aturdidos, desanimados y hasta con la incertidumbre por no saber cuándo acabará la pandemia del coronavirus, que no solo nos ha sorprendido a los peruanos, si no que ha puesto en alerta al mundo entero.

Sin embargo, existen maneras de hacer más llevadera esta cuarentena y sentirnos con ánimo y energía, además de la actividad física -básica especialmente por estos días- una buena alimentación es importante.  Por ello le damos las siguientes recomendaciones.

  1. Procura comer alimentos que tengan triptófano, ya que esta sustancia nos ayuda a combatir el estrés. La encuentras en los garbanzos, almendras, nueces, huevos, y carnes rojas y blancas.
  2. Al iniciar el día es bueno que lo hagas consumiendo fruta, los cítricos son una excelente opción: papaya picada, naranjas, kiwi o mandarinas.
  3. Incluye en la medida de tus posibilidades en tu alimentación pescado ya que fortalecerá tu memoria y concentración, además es un alimento rico en proteínas vitaminas
  4. Si por las tardes te provoca un dulce o postre. No hay nada mejor que complacerte con una fruta dulce como un mango, chirimoya, plátano o lúcuma. El azúcar que llevan es natural.
  5. Trata de que las preparaciones de tus comidas sean en sudados, guisos, al vapor o al horno. En la medida de lo posible evita las frituras porque estas, en vez de animarte, tienden a deprimirte.
  6. A raíz de la cuarentena mucha gente está haciendo su pan en casa lo cual es una excelente iniciativa Mejor será si tu pan lo preparas solo con harina, agua y salvado de trigo, así lo vuelves integral. Puedes adicionarle semillas como la chía.
  7. Los panqueques de avena también son una forma divertida de comer saludable con una fruta.
  8. Las infusiones ayudan a bajar ‘las revoluciones’, toma toronjil, manzanilla, menta, boldo, hierbaluisa o valeriana.
  9. En tu plato siempre incluye vegetales de color intenso como las espinacas, zanahorias, tomates, brócoli están llenos de vitaminas.
  10. Si te provoca un chocolate puedes comerlo, pero si es al 70%, ya que este es considerado por excelencia el alimento que da felicidad, tiene triptófano.

LA FORMA DE TENER BRAZOS MAS DELGADOS Y ESTILIZADOS

BRAZOS

Sigue estos tips y verás que tus brazos se verán más estéticos. 

¿Tienes un vestido encantador de brazos descubierto, pero no lo usas por miedo a que no luzca bien?

Luego de consultar a expertos tenemos para ti la receta ideal para que tus brazos luzcan delgados y estilizados en poco tiempo. 

 

-FLEXIÓN DE BRAZOS CON PESO

Es sencillo, sólo toma dos botellas llenas de agua o dos pesas pequeñas. Junta las piernas, flexiona las rodillas y saca el trasero. Ahora dobla los brazos hacia el pecho y extiende hacia abajo, hazlo en 3 series de 10.

-PELEA CON TU SOMBRA

Es fácil y divertido. Abre las piernas a la altura de tus hombros y da un pequeño paso para mantener el equilibrio. Estira un brazo y dobla el otro, cambia rápidamente y aplica fuerza como si golpearas algo. No forces el puño, sino los brazos. Has 2 series de 15.

-ELEVACIÓN DE HOMBROS

Es fácil y funciona rápidamente. Toma un poco de peso como mancuernas o botellas con agua y colócate en posición recta. Levanta rápidamente los hombros con los brazos estirados ejerciendo fuerza en ellos y luego bájalos suave. Has 2 repeticiones de 10.

-TRÍCEPS

Este ejercicio te ayuda también a mantener la firmeza de tus senos. Abre las piernas a la altura de los hombros y sube los brazos estirados sosteniendo las mancuernas. Estíralos con velocidad hasta arriba y vuelve a la posición original de manera suave y lenta. Recuerda usar peso para completar 3 series de 10 repeticiones.

-CÍRCULOS

Estira los brazos con las palmas abiertas hacia el suelo y haz pequeños círculos de manera veloz hasta que hayas concretado una serie de 10 círculos. Ahora hazlo hacia el lado contrario.

SALUD MENTAL: COMO MANTENER SU SALUD EMOCIONAL

SALUD EMOCIONAL

La salud emocional es una parte importante de la salud general. Las personas que están emocionalmente sanas tienen el control de sus pensamientos, sentimientos y comportamientos. Son capaces de hacer frente a los desafíos de la vida. Pueden poner los problemas en perspectiva y recuperarse de los contratiempos. Se sienten bien consigo mismos y tienen buenas relaciones.

Estar emocionalmente saludable no significa estar feliz todo el tiempo. Significa que uno es consciente de sus emociones. Que uno puede lidiar con ellas, ya sean positivas o negativas. Las personas emocionalmente sanas también sienten estrés, ira y tristeza. Pero saben cómo manejar sus sentimientos negativos. Pueden distinguir cuando un problema sobrepasa lo que pueden manejar por sí solos. También saben cuándo buscar ayuda de su médico.

La investigación muestra que la salud emocional es una habilidad. Existen pasos que puede tomar para mejorar su salud emocional y ser más feliz.

Camino hacia el bienestar

La salud emocional es una parte importante de su vida. Le permite desarrollar todo su potencial. Puede trabajar de forma productiva y hacer frente a las tensiones de la vida cotidiana. Le ayuda a trabajar con otras personas y a contribuir con la sociedad.

También afecta a su salud física. La investigación muestra una relación entre un estado mental optimista y signos físicos de buena salud. Estos incluyen presión arterial más baja, reducción del riesgo de enfermedades del corazón y un peso saludable

Hay muchas maneras de mejorar o mantener una buena salud emocional.

  • Sea consciente de sus emociones y reacciones. Note qué lo hace sentirse triste, frustrado o enojado en su vida. Trate de resolver o cambiar esas cosas.
  • Exprese sus sentimientos de manera apropiada. Hágale saber a las personas que están cerca suyo cuando algo le molesta. Mantener sentimientos de tristeza o ira en su interior suma tensión. Puede causar problemas en sus relaciones y en el trabajo o en la escuela.
  • Piense antes de actuar. Las emociones pueden ser poderosas. Dese tiempo para pensar, y estar tranquilo antes de decir o hacer algo que podría lamentar.
  • Manejar el estrés. Trate de cambiar las situaciones que le causan estrés. Aprenda métodos de relajación para hacer frente al estrés. Estos podrían incluir la respiración profunda, la meditación y el ejercicio.
  • Busque el equilibrio. Encuentre un equilibrio saludable entre el trabajo y el juego y entre la actividad y el reposo. Tómese un tiempo para las cosas que le gustan. Concéntrese en las cosas positivas de su vida.
  • Cuide de su salud física. Su salud física puede afectar a su salud emocional. Haga ejercicio regularmente, coma alimentos saludables y duerma lo suficiente. No abuse de las drogas o el alcohol.
  • Conéctese con otros. Somos criaturas sociales. Necesitamos conexiones positivas con otras personas. Reúnase para comer, únase a un grupo y salude a personas desconocidas.
  • Encuentre propósito y significado. Averigüe qué es importante para usted en la vida y céntrese en eso. Podría ser su trabajo, su familia, ser voluntario, la prestación de cuidados o alguna otra cosa. Pase el tiempo haciendo lo que sea significativo para usted.
  • Manténgase positivo. Concéntrese en las cosas buenas de su vida. Perdónese a usted mismo por cometer errores, y perdone a los demás. Pase tiempo con personas sanas y positivas.

Aspectos a tener en cuenta

Las personas que tienen buena salud emocional aún pueden tener problemas emocionales o enfermedades mentales. Las enfermedades mentales a menudo tienen una causa física. Podría ser un desequilibrio químico en el cerebro. El estrés y los problemas con la familia, el trabajo o la escuela pueden desencadenar enfermedades mentales o empeorarlas.

El asesoramiento, los grupos de apoyo, y los medicamentos pueden ayudar a las personas que tienen problemas emocionales o enfermedades mentales. Si usted tiene un problema emocional en curso, hable con su médico de cabecera. Él o ella pueden ayudarlo a encontrar el tipo adecuado de tratamiento.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué pasos debo seguir para mejorar mi salud emocional?
  • ¿Los medicamentos me ayudarán a afrontar la situación de mejor manera?
  • ¿Debería ver a un terapeuta o a un consejero?
  • ¿Cómo afecta a mi salud física mi salud emocional?
  • ¿Qué técnicas de manejo del estrés podrían funcionar mejor para mí?

¿EL DIVORCIO ES LA ÚNICA SOLUCIÓN CUANDO TU PAREJA TE ENGAÑA?

INFIDELIDAD

Los matrimonios fracasan por múltiples razones, pero una de las más comunes —y cuya superación es todo un reto— sucede al descubrir que uno de los miembros de la pareja ha “engañado” a la otra persona.

Puse la palabra entre comillas porque la definición de infidelidad puede variar ampliamente entre las parejas. Aunque la mayoría de las veces tiene que ver con actos sexuales con una persona distinta del cónyuge o pareja declarada, también hay parejas que se separan por el consumo secreto de pornografía por parte de uno de los cónyuges, una relación puramente emocional sin ningún contacto sexual, los amoríos virtuales o incluso el intercambio de miradas de deseo o el coqueteo con una persona distinta a la pareja.

La infidelidad dista de ser un fenómeno nuevo: ha existido desde que la gente comenzó a unirse en parejas, ya sea mediante el matrimonio u otro tipo de compromiso. Los consejeros matrimoniales informan que a veces las infidelidades ocurren en relaciones felices, al igual que en aquellas con problemas.

Según la Asociación Estadounidense para la Terapia Matrimonial y Familiar, las encuestas nacionales indican que el 15 por ciento de las mujeres casadas y el 25 por ciento de los hombres casados han tenido un romance extramarital. La incidencia es alrededor de un 20 por ciento más alta cuando se incluyen las relaciones emocionales y sexuales sin coito. Como hay más mujeres que trabajan fuera del hogar, las posibilidades de que tengan un amorío aumentan proporcionalmente.

Se han escrito mucho sobre infidelidad; más recientemente, se publicaron dos libros excelentes e iluminadores: The State of Affairs: Rethinking Infidelity de Esther Perel, una psicoterapeuta de Nueva York, y Healing from Infidelity de Michele Weiner-Davis, quien también es psicoterapeuta y vive en Boulder, Colorado. Ambos libros se basan en la extensa experiencia de las autoras con la terapia de parejas cuyas relaciones se han hecho añicos a causa de la infidelidad.

La buena noticia es que, dependiendo de lo que ocasionó que uno de los miembros de la pareja se apartara y cuán decidida está la pareja a seguir junta, la infidelidad no necesariamente acaba en divorcio. De hecho, Perel y otros consejeros matrimoniales han descubierto que las parejas que deciden recuperarse de una infidelidad y reconstruirse suelen lograr una relación más fuerte, amorosa y mutuamente comprensiva que la que tenían previamente.

 “La gente que ha sufrido una traición necesita saber que no hay por qué avergonzarse de quedarse en el matrimonio. Eso no quiere decir que se están dejando pisotear, sino que están luchando”, dijo Weiner-Davis en una entrevista. “El regalo que dan a sus familias al trabajar para superar el dolor es enorme”.

Perel acepta que “algunas infidelidades darán un golpe letal a una relación”. Sin embargo, escribió: “Otras pueden inspirar el cambio que era tan necesario. La traición cala hondo, pero tiene remedio. Muchas personas se preocupan profundamente por el bienestar de sus parejas incluso mientras les mienten, al igual que muchas de las personas que han sufrido la infidelidad de su pareja la continúan amando y quieren buscar una forma de permanecer juntos”.

Precisamente esta última fue la postura en la que se encontró una amiga tras descubrir la infidelidad de su esposo. “Al principio quería echarlo de la casa”, me dijo. “Pero me di cuenta de que no quería divorciarme. Mi madre lo hizo y acabó criando a sus tres hijos sola. No quería repetir mi niñez. Quería que mi hijo, que entonces tenía dos años, tuviera a un padre en su vida. Pero también sabía que, si nos íbamos a quedar juntos, teníamos que ir a terapia de pareja”, recordó.

7 PASOS PARA SANAR EL RENCOR Y EL RESENTIMIENTO

RENCOR

La ira, el enfado, es una de las emociones más básicas y necesarias que existen. Nos ayuda a marcar límites con los demás, a hacernos respetar. A darnos cuenta de que se ha producido un desequilibrio, una injusticia. Algo que evaluamos como negativo y que deseamos cambiar. Nos hace tomar acción y movernos para solucionarlo.

Pero si ese enfado no lo gestionamos adecuadamente en su momento, puede llegar a enquistarse. Nos apegamos a él, en lugar de darle la utilidad que tiene y dejarlo marchar… Entonces llega el rencor, el dolor y el resentimiento.

“Nada en la tierra consume a un hombre más rápidamente que la pasión del resentimiento.” (Friedrich Nietzsche)

Cuando creemos que alguien debería comportarse de una determinada manera, tenemos ciertas expectativas puestas en él/ella.

Si no cumple con ese ideal que tenemos en mente, seguramente nos sentiremos dolidos y decepcionados. En algunos casos, incluso enfadados y con frustración.

Es una sensación muy incómoda, que si no trabajamos bien, se va acumulando en nuestro interior, pudiendo incluso hacernos perder el control de nuestra forma de actuar. Una rabia intensa y profunda que nos nubla. Un odio que nos envenena por dentro y distorsiona la visión que tenemos del otro, de la situación, e incluso puede que de la Vida.

“Maldito rencor, pasé los mejores años de mi vida concentrado en el dolor del pasado, en lugar de centrarme en la dicha del presente…” (Walter Riso)

El resentimiento suele aparecer, sobre todo, cuando nos hemos sentido engañados, humillados u ofendidos. Y cuando no hemos expresado convenientemente nuestra rabia, equilibrando de algún modo la balanza. Con el fin de que nuestro “agresor” vea que nos ha causado un daño y (al menos) empatice con nosotros. Y que, en el mejor de los casos, nos pida perdón y nos resarza de lo sufrido.

Así pues, al no expresarla bien en su momento, esa incomodidad se nos queda por dentro. Se estanca y cada vez se va pudriendo más. Se retroalimenta con nuestros pensamientos rumiativos y al final, a quien más daño hace, es a uno mismo.

“Aferrarse al odio es como tomar veneno y esperar que la otra persona muera.” (Buda)

 Por eso mismo, debemos gestionarlo cuanto antes y liberarnos de este sufrimiento innecesario e injusto. ¿Pero cómo?

  1. Aceptación

Admitir que sentimos resentimiento hacia alguien no suele ser lo habitual. Tratamos de negarlo, porque nos hace daño, ensucia nuestra auto-imagen y la percepción que tienen los demás de nosotros. Porque el ser rencoroso no es algo muy admirado socialmente…

Además, aceptar que tenemos rabia acumulada, nos genera un sentimiento de culpa (incluso de vergüenza) que nos hace sentir peor aún. Nos revuelve internamente no haber podido solucionar el conflicto mejor, habernos dejado “engañar”, sentirnos “tontos” o ingenuos, haber confiado en la otra persona y que no haya actuado como esperábamos, etc.

Si te das cuenta, el gran dolor, la gran decepción, es más contigo mismo que con la otra persona. Y cuando más vueltas le des al asunto, más daño te haces.

“Al salir por la puesta hacia mi libertad supe que, si no dejaba atrás toda la ira, el odio y el resentimiento, seguiría siendo un prisionero” (Nelson Mandela)

La buena noticia es que, al ser un trabajo interno, sólo depende de ti lograrlo. Pero para superar este sentimiento tan doloroso, lo primero es darte cuenta de que lo estás sufriendo.

  1. Auto-respeto

Como hemos visto, quien más sufre con esta tortura interna, eres tú mismo. Además, está científicamente comprobado que las emociones nos afectan al organismo.

Si no gestionas tus emociones, tu cuerpo las sufre en forma de enfermedades, malestar y problemas varios de salud. Un sentimiento enquistado de odio, rencor o ira, puede afectar directamente a tu hígado, a tu nervio ciático, a tu estómago, a tu vesícula biliar, …

“El perdón es un acto del corazón. Hazlo por tu propio bien. Es el único antídoto para el veneno que has dejado que circule dentro de ti” (Wayne Dyer)

 Se respetuoso contigo mismo. ¡Nada ni nadie es más importante que tu paz interior!

  1. Aprendizaje

Vale, ok, te han hecho daño. Eso ya no lo puedes cambiar. Te has sentido utilizado, menospreciado y eso te ha hecho sufrir. Has estado tiempo dándole vueltas, maldiciendo y cocinando a fuego lento todo ese odio. ¿Para qué te ha servido hasta ahora?

Te animo a que dejes atrás ese brebaje amargo que te quema por dentro, y que te quedes con la parte útil del asunto.

Toda esta situación tan dolorosa tiene una lección que debes extraer. Quizás sea que debes andar con más cuidado y no confiar en cualquiera a la primera de cambio. Quizás, que deberías estar más en contacto con tu intuición y hacerte caso, porque algo dentro de ti lo veía venir. ¿O puede que debas bajar tus expectativas para con los demás, dejar de ser tan exigente y no frustrarte cuando las cosas no salen como tú querías?

  1. Re-interpreta

Date cuenta de que todos cometemos errores en esta vida (tú también). De hecho, muchas veces ni nos damos cuenta de que hemos molestado a los demás.

Es fácil caer en el egocentrismo y creer que esa persona ha actuado así adrede para hacerte daño.  Pero la verdad suele ser muy distinta.

Es mucho más probable que esa persona haya actuado de forma egoísta (pensando en su propio beneficio), más que en querer destruirte y hacerte daño a ti particularmente. Deja de personalizar, te traerá mucha paz.

  1. Empatiza

Para llegar a perdonar a alguien, es bueno ponerse en su piel. Juzgar menos y comprender más.

¿Qué circunstancias crees que le han llevado a comportarse así? ¿Qué carencias internas o necesidades no satisfechas crees que puede tener? ¿Qué dolor interno buscaba eliminar con su acción?

Es más fácil perdonar y resolver tus sentimientos hacia alguien a quien percibes como vulnerable, torpe o herido… que ante un monstruo despiadado y sin corazón, ¿no crees?

  1. Marca límites

Sé asertivo, si puedes, habla con la persona que te hizo daño. Desde el respeto y la madurez, hazle entender cómo te sentiste, y que comprenda que su comportamiento no te agradó. Explícale tranquilamente tus motivos, para que empatice y te comprenda mejor.

Lo recomendable es hacer esto a tiempo, sin dejar pasar demasiado. Para que no le des más vueltas de la cuenta al asunto, ni te hagas “mala sangre”. Si no, te costará cada vez más mantener la cabeza neutra y decir las cosas de la mejor manera.

Soluciona tus asuntos aquí y ahora, así podrás vivir siempre tranquilo.

  1. Despídete de tu emoción

Desapégate del dolor. Hasta ahora te ha servido para sentirte víctima, para reparar tu daño y conectar con tus necesidades. Pero ya está, ya ha cumplido su función. Ya lo has trabajado y puedes decirle adiós.

“Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos” (Buda)

Ahora que sabes que de nada sirve urdir una venganza (porque no deshace el daño causado; genera más violencia; te trae culpa y remordimientos, y te aleja de esa persona sabia y equilibrada que deseas llegar a  ser)…

… Es momento de que perdones a esa persona por haberte hecho sufrir… Que te perdones a ti mismo por no haberlo evitado y haberte recreado inútilmente en tu dolor… Que perdones a la vida por traerte esta situación incómoda…

… Y que comiences a caminar mirando para adelante, mucho más liviano sin ese pesado lastre que es el rencor.

 

DIVORCIO: QUÉ PUEDES HACER SI TU RELACIÓN SE ESTÁ ROMPIENDO (Y QUIERES EVITAR LA SEPARACIÓN)

DIVORCIO

Algunas parejas experimentan tal desapego emocional y sexual que eso les pesa más —y es a veces más doloroso— que el propio divorcio.

De acuerdo a los expertos consultados por la BBC, estos matrimonios evitan hablar de separarse, aunque el costo emocional y familiar de seguir juntos sea mucho mayor.

La BBC habló con varias personas atrapadas en esa situación sobre el “vacío emocional” que sienten y consultó a varios terapeutas cuál es la mejor manera de hacerle frente.

De amantes a colegas

“Para ser honesto, no te puedo decir si estoy casado o divorciado”, le cuenta Kamal a la BBC.

Es un consultor en telecomunicaciones que lleva 20 años casado con su mujer, con quien comparte dos hijos.

Kamal tiene 46 años, una vida activa en redes sociales y cientos de seguidores en Facebook, pero cuando habla de la relación con su esposa, dice que va “cuesta abajo”.

“Pasó de ser un amor apasionado a una especie de respeto, casi el mismo que se tienen dos colegas en el trabajo”, la describe.

“Todo comenzó después del nacimiento de nuestro primer hijo. Fue como que toda la atracción emocional y sexual que teníamos hubiera salido por la ventana. Y ha sido así desde entonces”, explica.

“He buscado excusas para su decisión de dormir en otro cuarto meses después de haber nacido nuestro hijo. Y a veces todavía sostengo que debieron ser las hormonas o la depresión posparto”.

Dice que consultó a varios expertos, especialmente cuando su esposa, después de dar a luz a su segundo hijo, decidió que no quería tener ningún contacto emocional o sexual con él.

Kamal recuerda que una vez, cuando él le habló de que necesitaban añadir romance a la relación, ella le contestó que dejara de “actuar como un adolescente” y que se comportara “como un padre de familia”.

“Piensa que es la esposa ideal porque se encarga de los niños y de la casa. Y creo que hace un gran trabajo como madre y ama de casa. Pero no más”, sentencia.

 

Poco deseado

Kamal cuenta que, al sentirse frustrado y poco deseado, comenzó a dejar de preocuparse por su matrimonio. Se metía en su cuarto y buscaba confort en la compañía en cientos amigos de Facebook.

Varias admiradoras empezaron a encontrar interesantes los pensamientos que compartía en la red social, y cuanto más “me gusta” le llegaban, más crecía la confianza en sí mismo.

Pero esas interacciones virtuales pronto se convirtieron en “encuentros románticos y sexuales”, reconoce Kamal.

“Fue difícil resistirme a mujeres atractivas que mostraban interés en mí en aquel tiempo en el que me sentía emocionalmente muerto y con un matrimonio con los días contados”.

Kamal sabe que hay otros como él. “La gente tal vez me juzgue, pero no soy el único. Hay muchas más personas que están en mi misma situación”.

Ahora lleva una doble vida: la pública, “de padre y esposo perfecto”, y la clandestina, la que lleva con su “amor” los fines de semana.

Pero más allá de encontrar excusas, el psicólogo Hamid al Hashimi dice que lo que más le serviría a Kamal sería “discutir de forma abierta con su esposa sobre sus necesidades y la situación actual en la que vive”.

puede ser clave para sacar adelante una relación.

“Él debería haberle dicho lo que estaba pasando en vez de seguir adelante sin hablar. A menudo la mejor manera de resolver un problema es llegar a un término medio: un compromiso de ambas partes que ayude a ver los errores de ambos y evite la sensación de abandono”, dice el terapeuta.

Para al Hashimi, ambas partes deben hacer cambios.

“La esposa no puede suprimir la parte sexual y emocional de un matrimonio, algo que es esencial para mantener el amor”, apunta.

Para la consejera matrimonial Amal al Hamid es esencial dejar de decir “he hecho todo lo que estaba a mi alcance”.

“No sirve de nada culpar al otro y caer en el papel de víctima”, subraya.

Y añade que una estrategia puede ser recordar los buenos momentos y los tiempos en que lograron sobreponerse a momentos difíciles juntos.

“Cada uno debería de tomar la iniciativa. La actitud positiva es contagiosa”, agregó.

Sentirse culpable

Mirtra y Rustam, ambos de unos 40 años, son pareja y viven junto a sus dos hijas en Reino Unido desde 2005.

Hace unos 10 años, Mirtra fue diagnosticada con cáncer de seno y después de útero. Eso afectó su energía e incrementó su ansiedad.

Ahora reconoce que las operaciones a las que fue sometida le bloquearon su deseo sexual. “La única ventana a la vida era a través de mis hijas”, cuenta.

Pero cuando se enteró de que su esposo tenía una amante, no lo pudo creer, y le hizo escoger entre ella y la otra mujer.

Él la escogió a ella, porque “sabía que perdería a sus hijas si escogía a la otra mujer”, recuerda Mirtra.

les puede resultar difícil buscar consejería matrimonial

“Si lo que me pasó a mí le hubiera ocurrido a él, lo hubiera acompañado hasta el final. El matrimonio es en las buenas y en las malas. Tal vez los hombres deberían aprender a ser menos egoístas”, dice.

Pero admite que no puede satisfacer las necesidades de su marido y por eso se siente culpable. “Aunque no puedo aceptar que me abandone. Como mujer, no me puedo sentir no deseada”, añadió.

Por ahora, su marido solo encuentra refugio en sus libros. “Él a duras penas hace otra cosa que trabajar. Siempre está callado. Incluso nuestras hijas le dicen que es un padre aburrido”.

Pero como a muchas parejas, les resulta difícil aceptar que necesitan un consejero matrimonial.

Apoyo financiero

Samar, de 29 años, dejó Siria en 2015 cuando se casó un hombre de nacionalidad turca para escapar de una vida de “refugiada, especialmente de mujer refugiada a menudo blanco de acoso”.

Según ella, el matrimonio era su “única solución decente”, pero quedó impactada cuando se dio cuenta que las creencias y tradiciones de su nueva familia eran muy distintas a los suyos.

“Mi vida entera se basa en cuidar a los niños, cocinar, limpiar y atender sus demandas”, le cuenta a la BBC.

La única razón por la que permanece casada con un hombre que incluso le prohíbe visitar a sus vecinos “excepto a los que él aprueba” es el apoyo financiero para ella y sus hijos.

“Si tuviera algún otro medio, no me quedaría con él un día más. Nunca me trataron así cuando estaba con mi familia. Mi opinión, dignidad, sentimientos no cuentan para nada aquí. Es solo sexo disponible lo que busca”.

Casado en secreto

Rouj relata que su padre, de 60 años, no ha tenido relaciones sexuales con su madre, que tiene 47, durante décadas.

Y aclara que su madre sabe que el padre “está casado en secreto con otra mujer”, pero que prefiere mantener todo oculto. Ella no podría soportar los comentarios de la gente si el asunto se supiera.

“Mi padre es un hombre rico y es la única razón por la que una mujer mucho más joven accedería a casarse con él. Mi madre es una mujer fuerte y financieramente independiente, pero ella no quiere hablar y pedir el divorcio, porque no quiere estropear nuestra reputación. Ella quiere mantener su orgullo”, explica Rouj.

Su madre ha sufrido emocionalmente bastante en los últimos años, pero quiere aparentar que está bien y que es feliz, aunque esté muy triste.

Ella misma ha rechazado la idea de buscar asesoría legal porque quiere mantener oculto el matrimonio secreto del padre.

partes.

Una forma de resolver

Para Al Hamid la única forma de resolver las cosas es si ambas partes quieren hacerlo.

“Si uno de los dos quiere apartar al otro u ofenderlo, las cosas solo irán a peor. Las parejas necesitan hablar abiertamente sobre sus problemas, pero hay que escoger las palabras de forma adecuada”, dice.

A veces, sostiene Al Hamid, un lado intenta cambiar las cosas mientras que el otro se aferra al status quo, frustrando cualquier intento de cambio.

Para superar las dificultades, ambas partes deben aprender a no permitir que las cosas se acumulen. Deben hablar con frecuencia, utilizando el lenguaje correcto para no ofender.