8 SUPER SEMILLAS PARA TU SALUD

SEMILLAS

Las semillas están entre los super alimentos más recomendados por nutriólogos porque tienen muchísimos nutrientes en una pequeña porción. Las semillas son una gran fuente de fibra, también contienen grasa monoinsaturada, grasa poliinsaturada, importantes vitaminas minerales y antioxidantes cuando se consumen como parte de una dieta saludable las semillas ayudan a reducir la presión azúcar en la sangre y colesterol. Estas semillas maravillosas son las que debes incluir en tu dieta para mejorar tu salud:

  1. Semillas de Lino

Las semillas de linaza mejor conocidas como semillas de lino son una fuente de minerales, fibra, antioxidantes y ácidos grasos omega 3  y omega 6, las semillas de lino contienen 35 a 45 por ciento de aceite de 9 a 10  por ciento de ácidos grasos saturados, ácidos palmítico y esteárico, aproximadamente 20 por ciento de ácidos grasos monoinsaturados principalmente ácido oleico y por último 70 % de ácido graso alfa linoleico. El contenido de proteínas de las semillas de lino oscila entre 20 a 30 por ciento, el aminoácido predominante es la lisina. Por otra parte el 28 por ciento del peso de las semillas enteras de lino es fibra dietética con una mayor proporción de fibras insolubles. La linaza es la fuente rica de lignanos del mundo vegetal, los lignanos son otro componente de las semillas de linaza, unos polifenoles capaces de reducir el impacto de los radicales libres en las células y protegerte del cáncer de mama y de próstata. Incluir semillas de linaza en la dieta ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo en la sangre LDL debido a sus altos niveles de omega  que se encargan de empujar este colesterol por el torrente sanguíneo hasta el hígado para hacer luego excretar. Al reducir el colesterol malo también mejora la salud cardiovascular pues disminuye la presión sanguínea y la hipertensión arterial, la semilla de lino o linaza es rica en minerales como el hierro, potasio, fósforo y calcio, pero también en vitaminaB1 y B6, dos vitaminas esenciales en el desarrollo y crecimiento de las células y del tejido neuronal, estas semillas también ayudan a reducir los niveles de insulina en sangre previniendo casos de diabetes, para aprovechar totalmente sus beneficios es mejor consumirla molida puesto que algunos de sus nutrientes se encuentran en su cáscara y son muy difíciles de digerir enteros para el organismo, agrega linaza a tus ensaladas postres o pan y aumentarás el valor nutricional de tus comidas.

  1. Semillas de Chía

Estas semillas son la sensación del momento, aunque son originarias de América central, en la actualidad pueden encontrarse en cualquier parte del globo terráqueo, son ricas en minerales como el magnesio, manganeso, fósforo, calcio, zinc, potasio, fibras proteínas y vitamina B1. Otro de sus maravillosos componentes y uno de los que más destacan en su composición es el Omega 3, tiene una alta proporción de ácido linoleico que representa el 65 por ciento de todo el aceite de la chía. Además las semillas de chía son una fuente de varios tipos diferentes de antioxidantes como el Ácido clorogénico, Ácido cafeico, Quercetina y Kaempferol. Incorporar semillas de chía a tu alimentación te permitirá mantener niveles equilibrados de insulina en sangre, así como una mejor salud cardiaca. Su alto contenido de Omega 3 ayuda a reducir el riesgo de inflamaciones y de enfermedades producidas por la inflamación y degradación celular como el cáncer, también combaten la depresión, el insomnio y por su alto contenido en antioxidantes mejora la apariencia de la piel y el cabello retrasando los signos del envejecimiento. Las semillas de chía también son una fuente de fibra por lo que aporta saciedad y ayuda a mejorar el proceso digestivo y permite un mejor control de la diabetes mellitus, con proteína sin gluten y compuestos fenólicos. Para agregar la chía a tus comidas recuerda que debes hidratarla previamente con un poco de agua, de este modo no absorberá en el agua interna de tus intestinos y podrán ser digeridas del modo adecuado, puedes agregar chía a comidas, bebidas, postres en fin a lo que tú quieras.

  1. Semillas de Cáñamo

Las semillas de cáñamo son una fuente alta de proteína por ello son muy utilizadas en las dietas vegetarianas, también son ricas en fibra, minerales como el magnesio, tiamina, zinc y Omega 3. Incluir semillas de cáñamo en tu dieta no solo te ayuda a complementar tus requerimientos de proteínas sino que beneficia tu salud cardiovascular, reduciendo el riesgo de hipertensión. Las semillas de cáñamo están colmadas de aminoácidos entre los cuales destaca la Arginina que tiene un papel fundamental en la producción de Óxido nítrico en el organismo, el cual produce la dilatación y relajación de las arterias disminuyendo la presión arterial y la hipertensión reduciendo el riesgo de enfermedades coronarias. También son fuente de fibra dietética tanto soluble como no soluble, cada una con un trabajo especial en la función digestiva, la fibra soluble ayuda a mantener la estructura sólida de las heces a la vez que mantiene tu sensación de saciedad, la mezcla de ambas fibras en el organismo también aporta un buen nivel de probióticos que incrementan el microbioma intestinal, el extracto de semillas de cáñamo contiene fenilpropalamina que tiene un efecto anti neuro inflamatorio que se ha podido evaluar en estudios experimentales y promete tener importantes repercusiones en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

  1. Semillas de Sésamo

Como lo mencionamos al principio las semillas de sésamo o ajonjolí son las más antiguas en cuanto a su uso comestible, los egipcios fueron los primeros en utilizarlas como medicina. Tienen un contenido vitamínico muy alto, como las vitaminas del complejo B, Tiamina, Niacina y Ácido fólico, las cuales resultan esenciales en la oxigenación celular y en la regeneración de la piel y el cabello. También son ricas en calcio, cobre y zinc, minerales que mantienen la fortaleza de la estructura ósea y que también cuidan la salud de la glándula tiroidea. El consumo frecuente de semillas de sésamo contribuye a disminuir los niveles de colesterol malo y los triglicéridos, lo que beneficia a la salud cardiaca, también reduce el riesgo de obesidad. Las semillas de sésamo contienen una clase única de lignanos llamadas sesamina y sesamolina, responsables de la gran resistencia a la oxidación y la ransiedad. El 60 por ciento del peso de la semilla es aceite de alta calidad rico en ácidos grasos poliinsaturados y antioxidantes, tanto las sesamina como la sesamolina han sido involucradas en una mejoría de la presión arterial y en el perfil lipídico en sangre enlaces. La sesamolina al llegar al intestino se convierte en enterolactona gracias a la microbiota intestinal, la enterolactona a su vez funciona del mismo modo que el estrógeno, la hormona sexual femenina, por lo que tener niveles bajos de enterolactona puede conducir a cáncer de mamas y enfermedades cardíacas. Las semillas de sésamo son también muy consumidas por deportistas, esto se debe a su poder antioxidante y desinflamatorio capaz de mejorar la respuesta de recuperación de la musculatura luego del entrenamiento físico. Puede comer las semillas de sésamo de diferentes formas desde el pan hasta las ensaladas, en sopas, platos horneados, guisos o en los postres.

  1. Semillas de Calabaza

Debemos de dejar de lanzar a la basura las semillas que tiras de las calabazas, más bien limpiarlas y déjalas secar pues son una fuente maravillosa de Manganeso, Magnesio, Fósforo, Zinc, Cobre, Hierro, y Omega 6. También tienen un alto contenido de fitoesteroles los cuales ayudan a reducir el nivel de colesterol en la sangre, mejorando la función cardíaca y evitando la obesidad. Las semillas de calabaza son una fuente rica de proteína, tocoferol y carotenoides así como
Selenio y Zinc. Un estudio de investigadores alemanes sobre los lignanos ricos en fitoestrógenos, encontró que las personas que mantienen un consumo alto de semillas de calabaza son menos propensas a los cánceres de mama, estómago, colorrectal y pulmón. También hay estudios científicos que han aprobado sus beneficios para evitar hiperglucemia o elevación de azúcar en sangre, también tienen efecto en contra de parásitos intestinales e incluso se han usado en artritis, a su vez es de gran ayuda en el alivio de los problemas de próstata agrandada, así como en dificultades urinarias masculinas e incluso ayuda a mejorar los síntomas de la menopausia en mujeres. Lo mejor es que tanto crudas como secas. las semillas de calabaza pueden acompañar tus guisos, sopas y ensaladas.

  1. Semillas de Girasol

Las semillas de girasol hace mucho que ya no son sólo de las aves, por su alto contenido de minerales como el Manganeso, Magnesio así como el omega 6 ahora son también muy solicitadas por las personas. Las semillas de girasol contienen un 60 por ciento de ácido linoleico que ayuda a bajar los niveles de colesterol malo o LDL. Una de las ventajas más llamativas de las semillas de girasol es su contenido de triptófano, un aminoácido esencial para el funcionamiento de la glándula pineal que hace que se segregue la melatonina que regula el proceso de sueño en el organismo. Este aminoácido también interviene en la producción de Serotonina una de las hormonas asociadas a la felicidad, lo que causa un cambio positivo en el estado de ánimo haciéndote sentir más alegre optimista y alejando la depresión. También las semillas de girasol son ricas en Colina una sustancia que participa en el proceso metabólico y que también desempeña un papel importante en el proceso de recuperación de información por parte de la memoria. El incremento de los niveles de colina también puede desempeñar un papel neuro protector de los procesos cognitivos a medida que envejecemos. Por otra parte, las semillas de girasol contienen Betaina un nutriente que reduce los niveles de homocisteína en la sangre, un aminoácido cuyo incremento en la sangre puede causar enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. Las semillas de girasol las puedes agregar a tus comidas como cereales, granola, galletas, entre otros.

  1. Semillas de Amapola

Las semillas de amapola son otras cuyo cultivo y uso proviene de tiempos antiguos, son una fuente de grasas poliinsaturadas y omega- lo que las hace aliadas de la salud cardiovascular al funcionar sus ácidos grasos como protectores del corazón el Omega 3 y la fibra presente en ellas también reduce el colesterol malo y los triglicéridos, lo que mejora la circulación sanguínea y previene la obesidad. Por otra parte las semillas de amapolas tienen cantidades elevadas de hierro lo que mejora la hemoglobina e influye directamente en el proceso de oxigenación cerebral al incrementar el flujo sanguíneo, esta oxigenación cerebral hace que la función cognitiva mejore y que también se reduzca el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la Demencia senil. El Magnesio es un mineral que también se encuentra significativamente presente en las semillas de amapola y que tiene un papel importante en la duración y profundidad del sueño, por lo que las semillas de amapola te aportarán un sueño reparador y tranquilo. Por último, las semillas de amapola son también ricas en Hierro y Cobre, dos minerales esenciales para mejorar la circulación sanguínea, incrementar la producción de glóbulos rojos y combatir la anemia y la debilidad, mientras mejoran el proceso de recuperación muscular con las semillas de amapola. Sin embargo se prepara un té que tiene propiedades opioides debido a su contenido en Morfina Codeína y Tebaína, de hecho en algunos países está regulada su venta y su consumo. Puedes agregar las semillas de amapola a tus comidas desde ensaladas hasta postres.

  1. Semillas de Granada

Estas coloridas cítricas y deliciosas semillas son el suplemento perfecto para tus ensaladas y postres pero también para tu salud, el aceite de las semillas de granada está compuesto principalmente por 80 % de ácidos grasos conjugados, entre los que destaca el Ácido punícico que ha sido utilizado para mejorar el síndrome metabólico, tienen un efecto antiinflamatorio proveniente de los flavonoides que contiene, por lo cual ayuda a reducir la inflamación de articulaciones así como de los diferentes procesos inflamatorios que se presenten en el organismo como la artritis. Las semillas de granada también tienen un poder preventivo sobre el cáncer de mama pues gracias al ácido púnico y al Omega 5 puede inhibir la proliferación de las células cancerígenas. La salud intestinal también se beneficia del consumo frecuente de granadas ya que es una fuente de probióticos que contribuyen a mejorar el microbioma intestinal, contienen vitaminas A, C y k esenciales para la coagulación sanguínea y para incrementar y fortalecer la respuesta inmunológica ante el ataque de virus y bacterias. El Potasio es uno de los minerales de los cuales aporta mayor cantidad, permite también regular la presión sanguínea reduciendo el riesgo de complicaciones cardiovasculares y de accidentes cerebrales, a la vez que reduce los niveles de sodio en sangre. Las semillas de esta fruta se encuentran dentro de unos pequeños granos rojos llamados aridos y que son lo que ves a primera vista cuando abres la granada, tanto los aridos como su semilla interna son las únicas partes que puedes comer de esta fruta. Para introducirlas en tu dieta basta que agregues algunos de sus granos en tus postres ensaladas o que prepares unos ricos jugos o batidos de granada. Cuidar la salud a través del apoyo que ofrecen las semillas es mucho más fácil de lo que imaginabas y ahora que conoces todos los beneficios seguramente ya sentirás ansiedad de agregarlas a tu dieta para tener una vida sana.

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